MI NOMBRE ES FERNANDO BARRAZA Y DEBO CONFESAR QUE MI OBSESIÓN POR CHAMETLA. POR SU HISTORIA, POR SUS LEYENDAS, POR SUS SIETE CUEVAS, POR SU MAR, SU RÍO Y SU TODO, ME HAN LLEVADO A INVENTAR UN PUEBLO, DONDE DEBÍ DE HABER NACIDO; "BOTAIRA", AHI CONFLUYEN MIS SUEÑOS Y MIS REALIDADES, PERO MIENTRAS ESE LUGAR NO EXISTA, SI ME LO PERMITEN; YO SOY DE CHAMETLA.
martes, 9 de junio de 2009
sábado, 9 de mayo de 2009
CHAMETLA
CHAMETLA
IMITANDO LA GRACIA DE UN POETA
QUISE HALLAR EN EL MAR LA INSPIRACIÓN,
RECORRIENDO LAS PLAYAS DE CHAMETLA
QUE POR SIEMPRE LLEVO EN MI CORAZÓN
AQUÍ, EN MI PUEBLO BENDITO,
AQUÍ DONDE TODO ES AMOR
FELIZ EN MI CHAMETLA BENDITO
LLORANDO DE FELICIDAD,
CORRÍ, POR LAS TIBIAS ARENAS DEL MAR
ESPERANDO VOLVER A ENCONTRAR EMBRUJOS DE MUJER,
EL SOL SE DESPIDE LLORANDO, LLORANDO DE FELICIDAD.
LA BRISA YA VIENE MURMURANDO
EL FOLLAJE BESANDO DEL INMENSO MANGLAR,
SI, DEL INMENSO MANGLAR.
CHAMETLA PUEBLO BENDITO
CHAMETLA BENDITO POR DIOS…
Esta es otra a ver que les parece, un verdadero poema, proximamente podré los versos que leyó Tonaltzin en el la pasada celebracion del aniversario de Chametla y que tanto me han pedido.
IMITANDO LA GRACIA DE UN POETA
QUISE HALLAR EN EL MAR LA INSPIRACIÓN,
RECORRIENDO LAS PLAYAS DE CHAMETLA
QUE POR SIEMPRE LLEVO EN MI CORAZÓN
AQUÍ, EN MI PUEBLO BENDITO,
AQUÍ DONDE TODO ES AMOR
FELIZ EN MI CHAMETLA BENDITO
LLORANDO DE FELICIDAD,
CORRÍ, POR LAS TIBIAS ARENAS DEL MAR
ESPERANDO VOLVER A ENCONTRAR EMBRUJOS DE MUJER,
EL SOL SE DESPIDE LLORANDO, LLORANDO DE FELICIDAD.
LA BRISA YA VIENE MURMURANDO
EL FOLLAJE BESANDO DEL INMENSO MANGLAR,
SI, DEL INMENSO MANGLAR.
CHAMETLA PUEBLO BENDITO
CHAMETLA BENDITO POR DIOS…
Esta es otra a ver que les parece, un verdadero poema, proximamente podré los versos que leyó Tonaltzin en el la pasada celebracion del aniversario de Chametla y que tanto me han pedido.
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fernando barraza,
MAR,
PLAYA
QUIERO AGRADECER A MR. BOND POR TOMARSE LA MOLESTIA DE ENTRAR A ESTE ESPACIO ALLA EN AFGANISTAN, Y A LOS DEMAS CHAMETLECOS QUE EN ALGUN LUGAR DEL MUNDO ESTAN AL PENDIENTE DE LO QUE PUBLICO EVENTUALMENTE; EN USA, EN COSTA RICA, EN CULIACAN Y EN UN SINFIN DE LUGARES HAY GENTE QUE SE HA COMUNICADO CONMIGO PARA HACER ALGUN COMENTARIO RESPECTO A ESTE ESPACIO, PARA FELICITARME POR LO DE MI PROPUESTA A SINALOENSE EJEMPLAR EN EL MUNDO, Y LOS LOGROS QUE HE CONSEGUIDO GRACIAS AL APOYO DE GENTE COMO ELLOS (USTEDES), CLARO QUE ME AGRADARIA LEERLOS EN ESTE MISMO LUGAR, PORQUE DE ALGUNA MANERA SABRÍA QUE ME LEYERON, JE JEJE, PERO TAMBIEN ME HALAGA ENCONTRARME CON ALGUIEN EN CHAMETLA QUE LLEGA DE VACACIONES Y QUE ME DIGA QUE SE ENTERO DE ALGO "NUESTRO" AL ENTRAR A LEER ESTOS ESCRITOS, TAMBIEN ME HAN PREGUNTADO POR BOTAIRA, YA LES HE DICHO QUE ES MI MUNDO ALTERNO, -UN MUNDO PARALELO DIRIA MI HIJO-, EN EL QUE VIVO O DESVIVO LO QUE QUIERO, PORQUE DE ALGUNA MANERA ES UN PRETEXTO PARA ESCAPAR DE LA REALIDAD QUE NO SIEMPRE ES GRATA...
TAMBIEN ME HAN COMENTADO QUE LEEN SIN SENTIDO U ORDEN LO QUE AQUI HAY, PERO HE DE ACLARAR QUE LO QUE SE LEE PRIMERO, ES LO ULTIMO QUE SE ESCRIBIO, ESTO DE LOS ESPACIOS EN INTERNET SON ALREVESADOS, YO TAMPOCO LO ENTENDÍA, PERO ES CUESTION DE BUSCAR Y UNO LES AGARRA EL MODO, AHORA QUE SI SE QUIERE LEER POR TEMAS, CREO QUE ES MAS SENCILLO, USTEDEN BUSQUENLE Y LEANME, JE JE JE , EN CUANTO A LO DE "FERNANDO BARRAZA" Y ESO DE QUE NO SOY DE CHAMETLA, QUIERO ACLARARLO POR ULTIMA VEZ; USO MI SEGUNDO APELLIDO PORQUE CUANDO ME REGISTRE COMO ACTOR ANTE LA ANDA, (ASOCIACION NACIONAL DE ACTORES) YA EXISTIA ALGUIEN REGISTRADO CON ESE NOMBRE, POR LO QUE OPTE POR EL APELLIDO DE MI MADRE QUE TAMBIEN ES MÍO, Y FINALMENTE EL ORDEN DE LOS MISMOS NO CAMBIA EN NADA LO QUE SOY, Y SI SE SIGUEN MOLESTANDO LOS DOMINGUEZ PORQUE ME REGISTRE ASI, POS QUE CAMBIEN LOS ESTATATUTOS DE LA ANDA, A VER SI AHORA SI ENTIENDEN.
Y DIGO QUE SOY DE CHAMETLA PORQUE CADA QUIEN ES LIBRE DE DECIR QUE ES, DE DONDE LE DA GANA, Y YO AMO A CHAMETLA, Y A MI FAMILIA BARRAZA, ASI ES QUE YA ME PUEDEN DEJAR EN PAZ, Y YO CONTINUO IGUAL; SIN METERME CON ELLOS, PARA QUE EL CURSO DE LA VIDA NO SE TRABE, AH, PERO QUIERO RECORDAR LO QUE ESCRIBI AL PRINCIPIO DE ESTE ESPACIO, "SOY DE UN LUGAR IMAGINARIO LLAMADO BOTAIRA, PERO MIENTRAS ESE LUGAR NO EXISTA; SOY DE CHAMETLA..."
TAMBIEN ME HAN COMENTADO QUE LEEN SIN SENTIDO U ORDEN LO QUE AQUI HAY, PERO HE DE ACLARAR QUE LO QUE SE LEE PRIMERO, ES LO ULTIMO QUE SE ESCRIBIO, ESTO DE LOS ESPACIOS EN INTERNET SON ALREVESADOS, YO TAMPOCO LO ENTENDÍA, PERO ES CUESTION DE BUSCAR Y UNO LES AGARRA EL MODO, AHORA QUE SI SE QUIERE LEER POR TEMAS, CREO QUE ES MAS SENCILLO, USTEDEN BUSQUENLE Y LEANME, JE JE JE , EN CUANTO A LO DE "FERNANDO BARRAZA" Y ESO DE QUE NO SOY DE CHAMETLA, QUIERO ACLARARLO POR ULTIMA VEZ; USO MI SEGUNDO APELLIDO PORQUE CUANDO ME REGISTRE COMO ACTOR ANTE LA ANDA, (ASOCIACION NACIONAL DE ACTORES) YA EXISTIA ALGUIEN REGISTRADO CON ESE NOMBRE, POR LO QUE OPTE POR EL APELLIDO DE MI MADRE QUE TAMBIEN ES MÍO, Y FINALMENTE EL ORDEN DE LOS MISMOS NO CAMBIA EN NADA LO QUE SOY, Y SI SE SIGUEN MOLESTANDO LOS DOMINGUEZ PORQUE ME REGISTRE ASI, POS QUE CAMBIEN LOS ESTATATUTOS DE LA ANDA, A VER SI AHORA SI ENTIENDEN.
Y DIGO QUE SOY DE CHAMETLA PORQUE CADA QUIEN ES LIBRE DE DECIR QUE ES, DE DONDE LE DA GANA, Y YO AMO A CHAMETLA, Y A MI FAMILIA BARRAZA, ASI ES QUE YA ME PUEDEN DEJAR EN PAZ, Y YO CONTINUO IGUAL; SIN METERME CON ELLOS, PARA QUE EL CURSO DE LA VIDA NO SE TRABE, AH, PERO QUIERO RECORDAR LO QUE ESCRIBI AL PRINCIPIO DE ESTE ESPACIO, "SOY DE UN LUGAR IMAGINARIO LLAMADO BOTAIRA, PERO MIENTRAS ESE LUGAR NO EXISTA; SOY DE CHAMETLA..."
viernes, 27 de marzo de 2009
chametla
No recuerdo el nombre del autor, ya lo tendré en mis manos y lo escribo, pero esta es una de las tantas canciones que tantos poetas han escrito a mi chametla querido, la letra me la pasó mi tia Mariquita Barraza, es una pena que no la pueda poner de su puño y letra, pero bueno aquí está:
CHAMETLA,
RINCONCITO DE AMOR
QUE ILUMINA ESTE SOL
LA MAÑANA PRIMAVERAL.
TE TRAIGO ESTA DULCE CANCION
QUE MI FIEL CORAZÓN
TE VINIERA A CANTAR.
TUS PLAYAS,
Y EL MURMULLO DEL MAR
ME QUIEREN RECORDAR A MI PRIMER AMOR.
CHAMETLA CUNA DE PESCADORES
EN UNA DE TUS FLORES
ESTA MI CORAZÓN...
CHAMETLA CUNA DE PESCADORES
EN UNA DE TUS FLORES
ESTA MI CORAZÓN...
jueves, 3 de julio de 2008
UNA HISTORIA DE AMOR Y DESENCANTO
(Fragmento de aquella historia inconclusa aún sin nombre que me fué solicitado para la memoria impresa del quinto encuentro internacional de escritores en Salvatierra Guanajuato)
PROLOGO
¿Yo? … ¿¡Porqué yo?¡
Eulogia cerró los ojos y elevó un plegaria al cielo, esas dos palabras eran como la maldición más característica de su vida, eran como su sello, sus palabras distintivas. . .
Era el 21 de enero del 2008 y pensando en el ayer, vio en retrospectiva su vida.
. . . estaba cumpliendo setenta y tres años.
Diciembre 1864
México tenia problemas económicos que tenían mucho que ver con la deuda que había contraído con Francia Inglaterra y España. Por esas épocas, el Presidente Benito Juárez emitió un decreto en el que informaba que durante dos años no se le pagaría a ninguno de esos países un céntimo de lo que debían, esto con la finalidad de que las arcas del país se mejoraran. . .
Estuvo -por supuesto y para evitar los malos entendidos-, aclarando que casi la mayor parte de la deuda había sido contraída por gobiernos anteriores, pero ocurrió que a los países prestamistas, aquello no les pareció, y unidos; Francia, España e Inglaterra enviaron sus flotas de guerra a ocupar el puerto de Veracruz para exigir el pago, por eso fue que días antes, el coronel Antonio Rosales estuvo reclutando gente de los alrededores y se llevó a todos lo jóvenes del poblado de mesillas con rumbo a Mazatlán, cuando los tuvo reunidos junto con los hombres de toda la región, les explicó lo de la invasión extranjera y que según se sabía, los fuereños pretendían “subir” al norte y adueñarse de lo más que pudieran con tal de cobrarse lo que les debían, también les dijo que el presidente Benito Juárez estaba tratando de llegar a un acuerdo con los intervensionistas bajo la condición de que en cuanto esto se decidiera, las tropas darían marcha atrás, y que en caso de que así fuera, la cosa no iba a pasar de ahí, y en efecto; los ingleses y los españoles emprendieron el retorno ante el avance de las pláticas y las promesas del gobierno de México, pero no así los franceses que no quedaron conformes, y en virtud de que Napoleón tercero quería reinar aún más allá de sus fronteras, incluso por las tierras americanas, ordenó que se acercaran a la capital de la república y con tan buena suerte para los extranjeros que en el camino se les unió un enorme grupo de conservadores que habían creído siempre que México debía ser una monarquía, creyeron que en la intervención de las tropas de Francia estaba la oportunidad de derrotar a los liberales y suprimir la república.
Las tropas se desplegaron hacia el norte tal y como la había predicho el coronel Rosales y fue de ese modo que llegaron a Sinaloa luego de invadir algunas zonas del estado de Durango, entraron por el poblado de Concordia antigua villa de san Sebastián y quemaron todo a su paso, pero ya el general y su gente estaban preparados y fue precisamente en San Pedro, una pequeña población ubicada cercana a la capital de estado, donde la brigada de Sinaloa, compuesta de poco menos de cuatrocientos hombres, al mando del general Rosales, lucho enormemente y derrotó a un cuerpo de quinientos hombres, entre los que se contaron a franceses y mexicanos intervensionistas después casi cuatro horas de combate sangriento, se obtuvo por la tropa –según lo reportó después el coronel-,el aprisionamiento de noventa y ocho franceses y argelinos, y casi el doble número de intervencionistas. Entre los franceses prisioneros se encontraba el comandante del vapor de guerra francés «Lucifer», Gazielle, jefe de la expedición y siete oficiales subalternos, el comandante Gazielle habia violado a una mujer en la población de Concordia y a la que había dejado preñada días antes de ser tomado como prisionero, entre los que lograron escapar iban el ex general mexicano Domingo Cortés y el comandante de batallón Jorge Carmona, que huyeron al comenzar la acción. En el campo de batalla el enemigo dejó 26 muertos y 25 heridos franceses y un número considerable de traidores, estas fueron las palabras que utilizó el coronel Antonio Rosales cuando se lo hizo saber a sus superiores después de terminada la batalla:
“Los prisioneros mexicanos, todos de clase de tropa, viniendo como forzados, fueron perdonados e incorporados a la brigada. La nación tiene que deplorar la muerte del valiente capitán C. Fernando Ramírez y de muchos buenos soldados, que en un combate, en todos sentidos desventajoso, se han sacrificado por su patria. En oficio separado comunicaré el detalle correspondiente. Todos los jefes y oficiales que en esta jornada militaron bajo mis órdenes, se batieron con extraordinario denuedo y entusiasmo, haciéndose dignos de los mayores elogios. Pronto haré la mención honorífica que cada uno merece por los servicios distinguidos que presentaron, haciéndose acreedores al reconocimiento de la República y al de su congéneres...”
Febrero 1865
Goulven, se paró frente al pórtico que daba al enorme patio de la casa de Zopahua y antes de empujar el portón volteó hacia todos lados para asegurarse de que no había nadie cercano, cuando se cercioró de que estaba solo en el oscuro callejón, le dio tres golpes seguidos con la culata de su escopeta “Lafruché”, desde adentro se oyó una voz aguardentosa pidiendo el santo y seña, tres golpes mas fuertes le precedieron desde afuera y en ese momento se empezaron a escuchar gritos provenientes de cualquier parte del poblado e inmediatamente los candiles de la casona empezaron a surgir como avechuchos por todas las habitaciones, -¿que pasa “ajuera”?- Insistió la voz, y obtuvo como respuesta tres nuevos golpes en el aquel viejo madero que para entonces eran más urgentes que seguir con la duda, entonces el anciano velador se aproximó a paso lento y desenganchó la aldaba... en cuanto la puerta cedió solo un poco, Goulven se apresuró a entrar cerrando tras de si y arremetiendo contra el viejo, propinándole una serie de golpes en la cabeza que lo dejaron tendido y sin sentido sobre una pila de costales llenos de olotes.. . .
Goulven caminó entre las sombras del patio y escondiéndose entre los pilares de la vieja hacienda aguantando la respiración para no ser percibido y con el dedo en el gatillo de la escopeta. Eran casi las tres de la madrugada, el hombre subió a tientas las escaleras que conducían al segundo piso y cuidando de no ser atropellado por los sirvientes que corrían de un lado a otro tratando de adivinar a que se debía el griterío que se escuchaba y que ponía los nervios de punta.
En su habitación, Zopahua se desperezó en la cama, la luz amarillenta de su quinqué, parecía danzar al compás de una melodía inaudible, pero altamente serena. . . la mujer puso atención a los ruidos que llegaban de fuera y semidesnuda como estaba se aproximó a la ventana, los gritos aumentaban en intensidad y volumen, el caos recorría las calles montado en la desesperanza, Zopahua no alcanzaba a entender aún la magnitud de lo que ocurría, sin embargo, acabó de despertar cuando vio que con toda seguridad el caserío de los alrededores ardía, y el pánico hacía estragos en el vecindario, sus ojos se cerraron por instinto y sus oídos se aguzaron como tratando de concentrarse en algo y haciendo a un lado el ruido que venía del exterior, fue cuando se percató de que afuera de su habitación se percibían unos pasos suaves y lentos, muy diferentes de los que hacían correr de un lado al otro de la casa a los sirvientes y tal vez a sus padres . . . fue entonces cuando se dio cuenta de que una respiración agitada atravesaba las paredes de su habitación a unos pasos de la puerta, se acercó con sigilo tratando de centrar su atención en lo que imaginaba que ocurría sin alcanzar a entender pero con el terror haciéndole su presa, se acercó con cautela a la puerta y movió con suavidad el cerrojo, aquel hombre pálido se le echó encima arrojándola al suelo y cerrando tras de si la puerta, acto seguido se aproximó a la mujer y le tapó la boca con las manos, susurrándole palabras en un idioma ininteligible pero llenas de una paz y una calma que no le dieron opción; por lo que con una mirada de “está bien”, le dio a entender al hombre aquel, que no gritaría. . .
Pero su arrepentimiento llegó demasiado tarde; Goulven le devolvió una mirada que se había tornado lujuriosa y llena de ansiedad ante la vista de las curvas de la mujer, ella sintió que una erección empezaba a ser notoria entre sus ingles y el pánico se apoderó de su razón y él, como bestia en celo la arrojó sobre la cama, le arrancó en pedazos el corpiño y de la misma manera arrancó el guardainfantes que la cubría, Zopahua lo empujaba con fuerza sin lograr apartarlo de su cuerpo, le arañaba la cara casi inconsciente y le arrancaba el pelo a tirones, un pelo de un extraño color amarillento que le provocaba un asco incontenible, los gritos en su garganta se negaban a salir y entonces se convirtieron en aullidos lastimeros que invadieron las paredes y rebozaron la habitación para salir desbocados por la ventana y perderse entre los gritos y balazos del exterior, cientos de maldiciones y palabras de rabia resbalaban por las comisuras de sus labios o se perdían en las entrañas de aquel hombre que se las tragaba al intentar besarla en contra de su voluntad; “Déjame, maldito”, suéltame!”, pero el hombre no le daba una tregua, en su cara se advertía claramente el cinismo y su mirada estaba repleta de lujuria, mismos que provocaban un miedo inenarrable a la pobre mujer, cuando la vio ahí tirada totalmente desnuda procedió a arrancar sus propias vestimentas con la ansiedad de un criminal, entonces la poseyó con la bestialidad de un animal, y la violó con el sadismo de un energúmeno, ella, al sentir el miembro caliente de aquel hombre introducirse tan salvajemente al interior de su vientre acalló sus gemidos, abrió los ojos incrédula y llena de coraje guardó silencio, sintió como si una serpiente penetrara sus entrañas, y un fuego abrasador le carcomiera por dentro, no se quejó, no emitió un sollozo más, solo cedió ante la imposibilidad de hacer algo.
El hombre sació su instinto como el salvaje que era y se puso de pié para verla desde otra perspectiva, ahí en medio de aquellas sabanas azules apreció con detenimiento el cuerpo exangüe de la mujer y pudo apreciarle en plenitud, era un ejemplar femenino delicado y bello, esbelta, la piel del color de la canela brillaba ante el reflejo de la pálida luz de la lámpara, los huesos del pecho resaltaban ante la agitada respiración y le hacían verse realmente sensual, ella se tapaba avergonzada ante la insidiosa mirada del sujeto, dentro de ella hacia ebullición el liquido espeso que le recorría las entrañas como quemándole, como haciéndolas trizas, sin embargo agarró fuerzas de flaqueza y se fingió inconsciente, por un momento temió perderse en la inconciencia y no poder evitarlo, pero su voluntad era fuerte, lo suficientemente fuerte como para aprovechar la distracción que su cuerpo mancillado provocaba en aquel ser salvaje y con absoluta rapidez estirar la mano hacia la mesita en la que descansaba el quinqué para tomarlo con determinación e incrustarlo en el sexo aún húmedo del hombre pálido que se relamía ante ella, el fuego de la llama agarró desprevenido a Goulven y la bombilla se partió en trozos que se le incrustaron en el vientre y el liquido flamable que había dentro de ella se desparramó sobre sus testículos haciéndolos arder y despidiendo un olor que a la mujer le remitió al olor de las plumas quemadas de las gallinas que preparaba la Matea, provocando un pánico sin descripción en el rostro y las actitudes del hombre que estupefacto se retorcía gritando y sin poder creerlo.
Gritos que semejaban alaridos se desprendieron de su garganta opacando los de las mujeres y los niños que buscaban un refugio huyendo del infame ataque del que eran presas en las calles y los hogares de Mesillas, la sangre corría por sus piernas, el bello púbico se le había desaparecido por completo.
Aprovechando la histérica confusión del hombre, Zopahua se levantó y se enredó en las sabanas y salió corriendo, al salir casi tropieza con su madre, se tomaron de las manos sin decir palabras y corrieron escaleras abajo con rumbo a las caballerizas, al pasar por el corral los animales llenos de pánico chocaban unos contra otros y la servidumbre buscaba donde esconderse, Zopahua y su madre intentaron meterse al granero pero éste empezaba a arder. . . Sin saber a donde ir y llenas de angustia, con los ojos desmesurados al darse cuenta de lo que ocurría a su alrededor, veían con angustia como las mujeres y los hombres eran violados en el suelo, los niños destazados y los jacales quemados, la muchacha, desvió por un instante la mirada en dirección a su habitación y alcanzó a ver como las lenguas de fuego empezaban a asomarse por la ventana, esa distracción no le permitió percatarse de que estaba frente a ellas un par de individuos de la misma calaña que el anterior, sin saber a donde correr y tratando de huir por cualquier parte, los hombres las detienen contra su voluntad y las desnudan a la fuerza, arrojándolas al suelo en medio del llanto y el griterío, una vez ahí, el par de sujetos, las mancillan sin piedad alguna. . .
Goulven, en su desesperación y atónito ante la inesperada situación a la que se enfrentaba, trataba de apagar el fuego que ya empezaba a invadirlo todo, su ropa húmeda por el combustible del quinqué, ardía a fuego alto, las sabanas de la cama de Zopahua, y las cortinas casi se habían consumido, el hombre no sabia si correr o morir en el intento, pero cuando sus piernas y el vientre se empezaron a achicharrar, no le quedó de otra, por lo que entre estertores de agonía y lamentos de incredulidad y coraje, se entregó sin remedio a su muerte, a esa muerte que él mismo se había buscado. . .
El sol se asomó con timidez, tras los cerros de la sierra de Durango, ni un solo gallo cantó esa mañana, los gemidos de los sobrevivientes se oían lastimeramente por todo el poblado, hombres tratando de devolver la vida a sus hijos, mujeres buscando a tientas su dignidad, niños tratando de encontrar un sentido a sus vidas, abuelos intentando morir en lugar de nietos.. todo era vergüenza, los cuerpos desnudos se desplazaban sin rumbo, el dolor en las miradas se perdía tras lamentos de rabia y desconcierto, aquello era el fin del mundo, todo en “Mesillas” había terminado, todo había muerto; las esperanzas, las ilusiones, los sueños. .
El frío de la mañana calaba hasta el tuétano, la neblina y el humo, hacían que aquello que quedó del poblado, parecieran los restos del holocausto, nadie acababa de comprender lo sucedido, pero nadie pedía una explicación, Zopahua y su madre acurrucada una junto a la otra trataban de aparecer fuertes, pero sus cuerpos no denotaban más fuerza que la que necesitaban para ponerse de pie y buscar a Nemesio, su padre, al que encontraron junto a la puerta principal, destrozado e irreconocible, el fuego lo acabó, de no ser por el anillo que aparecía en la falange del anular derecho, no hubieran sabido que era el.
Después de enterrar a sus muertos y de levantar sus casas, la población entera se dio a la tarea de nacer de nuevo, limpiar, sembrar, amar, . . . la vida seguía su curso, y no solo el ave fénix era capaz de empezar desde el principio, eso lo sabían todos en esa pequeña población, mientras en las reconstruidas habitaciones de la casona , Zopahua, veía aterrorizada como su vientre se abultaba con el paso de los meses. Pasaron nueve meses durante los cuales la mujer, gracias a sus creencias religiosas, se había hecho a la idea del embarazo, nada había quedado atrás, pero el instinto de supervivencia y la esperanza en tiempos mejores, le hicieron hacer a un lado los malos momentos, tanto a ella como al resto del poblado, resignados ante lo ocurrido y llenos de fortaleza ante lo venidero, la población resurgió como lo había deseado, en la familia de Zopahua, gracias al apoyo de las decenas de empleados pronto todo volvió a la normalidad, el pasado era solo un mal recuerdo, además como decía Delfina su madre, eso ya no existía...
Con el pasar de los días se dieron cuenta de que los franceses habían hecho lo mismo en las poblaciones de los alrededores, desde Concordia hasta Mazatlán y todos las poblaciones intermedias. . .
De todo esto se enteraban en mesillas, a pesar de que las noticias tardaban en recorrer el territorio, Zopahua necesitaba estar enterada de lo que acontecía en el país, porque de alguna manera ella y su hijo, se estaban convirtiendo parte de esa historia, de aquella cruda historia.
Con el paso del tiempo se fueron estableciendo en la región, algunos, -los menos avezados-, permanecieron ahí, por razones distintas, y, ya porque encontraron el amor, ya porque encontraron un lugar en donde terminar sus días en paz -,en noviembre de ese fatídico año de la intervención francesa, Zopahua dio a luz a un niña al que dio por nombre Dámaso. Había sido ahí, justo a esa pequeña comunidad llamada “mesillas”, a donde llegó a vivir Macrina, al abrigo de sus abuelos y huyendo de la vergüenza de haber sido preñada por aquel hombre del que después supo se llamaba Gazielle y apodaban “Lucifer”y dio a una hermosa niña a la que puso por nombre Luisiane, un nombre francés que para entonces estaba muy de moda y como su madre se llamaba Luisa, pues aprovecho el pretexto. De esa manera pasaron los años, Louisiane creció y se enamoró del hijo de Zopahua ambos descendientes de franceses, hijos de mujeres violentadas por aquellos insanos seres, para esos días en mesillas habitaban casi pura gente de ascendencia Francesa, la mayoría de los nativos de la comunidad habían fallecido, los herederos de los antiguas pobladores eran casi todos hijos de franceses que al pasar de los años fueron tomando y transformando las creencias cristianas de los lugareños para desviarlas a una que ellos llamaban menonismo, una especie de religión que había florecido en Francia y que por esas fechas estaban llegando desde Europa a alguna ciudades de América sobretodo al norte, en Canadá, las costumbres que habían adquirido al pasar el tiempo, hicieron que la comunidad se volviera harto rutinaria, al cobijo del menonismo, en Julio de 1886, Luisiane y Dámaso contrajeron nupcias.
Octubre de 1916.
De la unión de Dámaso y Luisiane nacieron seis hijos, atrás se había perdido la sangre mexicana de los antiguos pobladores, todos ellos nacían rubios y con los ojos de colores transparentes , al menor de ellos que había nacido por el año de 1891, lo llamaron Huges, sin embargo el chico aquel, rebelde quizá por la sangre nativa que aún fluía por sus venas, o tal vez por la sangre extranjera que hacía ebullición en su interior, cuando conoció la amarga historia de sus antepasados, y ante la rabia de ver lo pronto que se habían resignado los sobrevivientes a ese modo de vida que los invasores les habían impuesto; renegó abiertamente y decidió llamarse a si mismo Dámaso, lo mismo que su padre y aunque era un nombre de ascendencia española, era más mexicano que cualquier nombre francés, y queriendo o no, el sometimiento a una conquista, era una cosa, pero de eso a someterse a dos, había un enorme tramo que él no estaba dispuesto a tolerar, sin embargo y muy a su pesar creció bajo ese régimen, sin embargo la rutina que los franceses implantaron y que a su vez habían adquirido de ciertos holandeses rebeldes, había hartado a Dámaso.
Dámaso había cumplido los veinticinco años, en mesillas la vida rutinaria le había instado a ir más allá de la loma en busca de horizontes nuevos. . . por lo que un dia, temprano como a eso de las ocho de la mañana, se acomodó el morral en el hombro y salió a paso presuroso, para no darse tiempo de voltear hacia atrás y así no tener que decirle adiós a nadie, ni siquiera a pancho el perro.
Pasados unos cuarenta minutos estaba en el crucero del camino que conducía de Durango a Mazatlán volteó indeciso a ambos lados y finalmente optó por caminar con rumbo a la costa. . . de ese modo tras dos días de viaje, llega a Chametla.
Chametla es un lugar de la costa del mar Pacifico en el que hacia diez y seis años, también en octubre pero de 1900 había nacido María. . . María Barrón.
Dámaso llegó a Chametla casi a la misma hora en que salió de mesillas, eran algo así como las ocho de la mañana, los perros salieron a su encuentro y de pronto le entró la nostalgia por pancho, el perro que se quedó tras él mirándole partir en silencio, -esa mañana el perro había salido a saludarlo como todos los días pero al ver la actitud de su amo, no se le acercó, y tras el tronco del viejo tabachín que había en el patio, lo vio desaparecer hasta que dio vuelta en el recodo del camino que lleva a Concordia. . .
María era descendiente de totorames, ahora españolizados, descendiente directa de victimas de la conquista, pero con la sangre mas mexicana que su nombre, que para ese entonces también era muy popular, debido precisamente a la influencia del catolicismo, sin embargo la rebelde chiquilla en ese entonces de quince años, se empeñaba en asegurar que era india de las mexicanas de adeveras. .
Dámaso parpadeó insistentemente para borrar los recuerdos que a pesar de él, aún le perseguían, pero trató de hacerlos a un lado para dejar el pasado en el olvido y empezar una vida nueva en aquel pequeño poblado del cuál dias después supo su nombre.
María tenía la costumbre de acarrear agua de pozo del río, iba subiendo la cañada con la jícara en las manos y la cantarilla en el ñagual, cuando de pronto su mirar oscuro profundo, se topó de frente con la penetrante mirada azul cristalino de un hombre que de solo sonreírle, le hirió de amores el corazón, Dámaso se aproximó lentamente a la chiquilla y sin decir palabras, tomó entre sus manos la cantarilla y dibujó la sonrisa que mejor le salía para darle confianza, ella solo dijo gracias y caminó a su lado en silencio, sus pies caminaban instintivamente, y los de Dámaso la seguían, nadie, dijo nada, en realidad no hacía falta, sus ojos lo habían dicho todo, cuando llegaron a la casa de María, él le entregó el recipiente con el agua y se inclinó en señal de saludo, ella la tomó y colocándoselo en la cabeza, dio media vuelta e inclinándose un poco para no tirarla con las palmas del techo que colgaban al frente de la puerta de entrada, por ahí desapareció como un suspiro apasionado hacia el vientre de su casa. . .
Ese fue el inicio de un trágico idilio, años más tarde, en mil novecientos treinta y cinco, nacería Eulogia, y con ella la más amarga historia de amor y desencanto, de dichas y tormentos, de tragedia y rebelión….
PROLOGO
¿Yo? … ¿¡Porqué yo?¡
Eulogia cerró los ojos y elevó un plegaria al cielo, esas dos palabras eran como la maldición más característica de su vida, eran como su sello, sus palabras distintivas. . .
Era el 21 de enero del 2008 y pensando en el ayer, vio en retrospectiva su vida.
. . . estaba cumpliendo setenta y tres años.
Diciembre 1864
México tenia problemas económicos que tenían mucho que ver con la deuda que había contraído con Francia Inglaterra y España. Por esas épocas, el Presidente Benito Juárez emitió un decreto en el que informaba que durante dos años no se le pagaría a ninguno de esos países un céntimo de lo que debían, esto con la finalidad de que las arcas del país se mejoraran. . .
Estuvo -por supuesto y para evitar los malos entendidos-, aclarando que casi la mayor parte de la deuda había sido contraída por gobiernos anteriores, pero ocurrió que a los países prestamistas, aquello no les pareció, y unidos; Francia, España e Inglaterra enviaron sus flotas de guerra a ocupar el puerto de Veracruz para exigir el pago, por eso fue que días antes, el coronel Antonio Rosales estuvo reclutando gente de los alrededores y se llevó a todos lo jóvenes del poblado de mesillas con rumbo a Mazatlán, cuando los tuvo reunidos junto con los hombres de toda la región, les explicó lo de la invasión extranjera y que según se sabía, los fuereños pretendían “subir” al norte y adueñarse de lo más que pudieran con tal de cobrarse lo que les debían, también les dijo que el presidente Benito Juárez estaba tratando de llegar a un acuerdo con los intervensionistas bajo la condición de que en cuanto esto se decidiera, las tropas darían marcha atrás, y que en caso de que así fuera, la cosa no iba a pasar de ahí, y en efecto; los ingleses y los españoles emprendieron el retorno ante el avance de las pláticas y las promesas del gobierno de México, pero no así los franceses que no quedaron conformes, y en virtud de que Napoleón tercero quería reinar aún más allá de sus fronteras, incluso por las tierras americanas, ordenó que se acercaran a la capital de la república y con tan buena suerte para los extranjeros que en el camino se les unió un enorme grupo de conservadores que habían creído siempre que México debía ser una monarquía, creyeron que en la intervención de las tropas de Francia estaba la oportunidad de derrotar a los liberales y suprimir la república.
Las tropas se desplegaron hacia el norte tal y como la había predicho el coronel Rosales y fue de ese modo que llegaron a Sinaloa luego de invadir algunas zonas del estado de Durango, entraron por el poblado de Concordia antigua villa de san Sebastián y quemaron todo a su paso, pero ya el general y su gente estaban preparados y fue precisamente en San Pedro, una pequeña población ubicada cercana a la capital de estado, donde la brigada de Sinaloa, compuesta de poco menos de cuatrocientos hombres, al mando del general Rosales, lucho enormemente y derrotó a un cuerpo de quinientos hombres, entre los que se contaron a franceses y mexicanos intervensionistas después casi cuatro horas de combate sangriento, se obtuvo por la tropa –según lo reportó después el coronel-,el aprisionamiento de noventa y ocho franceses y argelinos, y casi el doble número de intervencionistas. Entre los franceses prisioneros se encontraba el comandante del vapor de guerra francés «Lucifer», Gazielle, jefe de la expedición y siete oficiales subalternos, el comandante Gazielle habia violado a una mujer en la población de Concordia y a la que había dejado preñada días antes de ser tomado como prisionero, entre los que lograron escapar iban el ex general mexicano Domingo Cortés y el comandante de batallón Jorge Carmona, que huyeron al comenzar la acción. En el campo de batalla el enemigo dejó 26 muertos y 25 heridos franceses y un número considerable de traidores, estas fueron las palabras que utilizó el coronel Antonio Rosales cuando se lo hizo saber a sus superiores después de terminada la batalla:
“Los prisioneros mexicanos, todos de clase de tropa, viniendo como forzados, fueron perdonados e incorporados a la brigada. La nación tiene que deplorar la muerte del valiente capitán C. Fernando Ramírez y de muchos buenos soldados, que en un combate, en todos sentidos desventajoso, se han sacrificado por su patria. En oficio separado comunicaré el detalle correspondiente. Todos los jefes y oficiales que en esta jornada militaron bajo mis órdenes, se batieron con extraordinario denuedo y entusiasmo, haciéndose dignos de los mayores elogios. Pronto haré la mención honorífica que cada uno merece por los servicios distinguidos que presentaron, haciéndose acreedores al reconocimiento de la República y al de su congéneres...”
Febrero 1865
Goulven, se paró frente al pórtico que daba al enorme patio de la casa de Zopahua y antes de empujar el portón volteó hacia todos lados para asegurarse de que no había nadie cercano, cuando se cercioró de que estaba solo en el oscuro callejón, le dio tres golpes seguidos con la culata de su escopeta “Lafruché”, desde adentro se oyó una voz aguardentosa pidiendo el santo y seña, tres golpes mas fuertes le precedieron desde afuera y en ese momento se empezaron a escuchar gritos provenientes de cualquier parte del poblado e inmediatamente los candiles de la casona empezaron a surgir como avechuchos por todas las habitaciones, -¿que pasa “ajuera”?- Insistió la voz, y obtuvo como respuesta tres nuevos golpes en el aquel viejo madero que para entonces eran más urgentes que seguir con la duda, entonces el anciano velador se aproximó a paso lento y desenganchó la aldaba... en cuanto la puerta cedió solo un poco, Goulven se apresuró a entrar cerrando tras de si y arremetiendo contra el viejo, propinándole una serie de golpes en la cabeza que lo dejaron tendido y sin sentido sobre una pila de costales llenos de olotes.. . .
Goulven caminó entre las sombras del patio y escondiéndose entre los pilares de la vieja hacienda aguantando la respiración para no ser percibido y con el dedo en el gatillo de la escopeta. Eran casi las tres de la madrugada, el hombre subió a tientas las escaleras que conducían al segundo piso y cuidando de no ser atropellado por los sirvientes que corrían de un lado a otro tratando de adivinar a que se debía el griterío que se escuchaba y que ponía los nervios de punta.
En su habitación, Zopahua se desperezó en la cama, la luz amarillenta de su quinqué, parecía danzar al compás de una melodía inaudible, pero altamente serena. . . la mujer puso atención a los ruidos que llegaban de fuera y semidesnuda como estaba se aproximó a la ventana, los gritos aumentaban en intensidad y volumen, el caos recorría las calles montado en la desesperanza, Zopahua no alcanzaba a entender aún la magnitud de lo que ocurría, sin embargo, acabó de despertar cuando vio que con toda seguridad el caserío de los alrededores ardía, y el pánico hacía estragos en el vecindario, sus ojos se cerraron por instinto y sus oídos se aguzaron como tratando de concentrarse en algo y haciendo a un lado el ruido que venía del exterior, fue cuando se percató de que afuera de su habitación se percibían unos pasos suaves y lentos, muy diferentes de los que hacían correr de un lado al otro de la casa a los sirvientes y tal vez a sus padres . . . fue entonces cuando se dio cuenta de que una respiración agitada atravesaba las paredes de su habitación a unos pasos de la puerta, se acercó con sigilo tratando de centrar su atención en lo que imaginaba que ocurría sin alcanzar a entender pero con el terror haciéndole su presa, se acercó con cautela a la puerta y movió con suavidad el cerrojo, aquel hombre pálido se le echó encima arrojándola al suelo y cerrando tras de si la puerta, acto seguido se aproximó a la mujer y le tapó la boca con las manos, susurrándole palabras en un idioma ininteligible pero llenas de una paz y una calma que no le dieron opción; por lo que con una mirada de “está bien”, le dio a entender al hombre aquel, que no gritaría. . .
Pero su arrepentimiento llegó demasiado tarde; Goulven le devolvió una mirada que se había tornado lujuriosa y llena de ansiedad ante la vista de las curvas de la mujer, ella sintió que una erección empezaba a ser notoria entre sus ingles y el pánico se apoderó de su razón y él, como bestia en celo la arrojó sobre la cama, le arrancó en pedazos el corpiño y de la misma manera arrancó el guardainfantes que la cubría, Zopahua lo empujaba con fuerza sin lograr apartarlo de su cuerpo, le arañaba la cara casi inconsciente y le arrancaba el pelo a tirones, un pelo de un extraño color amarillento que le provocaba un asco incontenible, los gritos en su garganta se negaban a salir y entonces se convirtieron en aullidos lastimeros que invadieron las paredes y rebozaron la habitación para salir desbocados por la ventana y perderse entre los gritos y balazos del exterior, cientos de maldiciones y palabras de rabia resbalaban por las comisuras de sus labios o se perdían en las entrañas de aquel hombre que se las tragaba al intentar besarla en contra de su voluntad; “Déjame, maldito”, suéltame!”, pero el hombre no le daba una tregua, en su cara se advertía claramente el cinismo y su mirada estaba repleta de lujuria, mismos que provocaban un miedo inenarrable a la pobre mujer, cuando la vio ahí tirada totalmente desnuda procedió a arrancar sus propias vestimentas con la ansiedad de un criminal, entonces la poseyó con la bestialidad de un animal, y la violó con el sadismo de un energúmeno, ella, al sentir el miembro caliente de aquel hombre introducirse tan salvajemente al interior de su vientre acalló sus gemidos, abrió los ojos incrédula y llena de coraje guardó silencio, sintió como si una serpiente penetrara sus entrañas, y un fuego abrasador le carcomiera por dentro, no se quejó, no emitió un sollozo más, solo cedió ante la imposibilidad de hacer algo.
El hombre sació su instinto como el salvaje que era y se puso de pié para verla desde otra perspectiva, ahí en medio de aquellas sabanas azules apreció con detenimiento el cuerpo exangüe de la mujer y pudo apreciarle en plenitud, era un ejemplar femenino delicado y bello, esbelta, la piel del color de la canela brillaba ante el reflejo de la pálida luz de la lámpara, los huesos del pecho resaltaban ante la agitada respiración y le hacían verse realmente sensual, ella se tapaba avergonzada ante la insidiosa mirada del sujeto, dentro de ella hacia ebullición el liquido espeso que le recorría las entrañas como quemándole, como haciéndolas trizas, sin embargo agarró fuerzas de flaqueza y se fingió inconsciente, por un momento temió perderse en la inconciencia y no poder evitarlo, pero su voluntad era fuerte, lo suficientemente fuerte como para aprovechar la distracción que su cuerpo mancillado provocaba en aquel ser salvaje y con absoluta rapidez estirar la mano hacia la mesita en la que descansaba el quinqué para tomarlo con determinación e incrustarlo en el sexo aún húmedo del hombre pálido que se relamía ante ella, el fuego de la llama agarró desprevenido a Goulven y la bombilla se partió en trozos que se le incrustaron en el vientre y el liquido flamable que había dentro de ella se desparramó sobre sus testículos haciéndolos arder y despidiendo un olor que a la mujer le remitió al olor de las plumas quemadas de las gallinas que preparaba la Matea, provocando un pánico sin descripción en el rostro y las actitudes del hombre que estupefacto se retorcía gritando y sin poder creerlo.
Gritos que semejaban alaridos se desprendieron de su garganta opacando los de las mujeres y los niños que buscaban un refugio huyendo del infame ataque del que eran presas en las calles y los hogares de Mesillas, la sangre corría por sus piernas, el bello púbico se le había desaparecido por completo.
Aprovechando la histérica confusión del hombre, Zopahua se levantó y se enredó en las sabanas y salió corriendo, al salir casi tropieza con su madre, se tomaron de las manos sin decir palabras y corrieron escaleras abajo con rumbo a las caballerizas, al pasar por el corral los animales llenos de pánico chocaban unos contra otros y la servidumbre buscaba donde esconderse, Zopahua y su madre intentaron meterse al granero pero éste empezaba a arder. . . Sin saber a donde ir y llenas de angustia, con los ojos desmesurados al darse cuenta de lo que ocurría a su alrededor, veían con angustia como las mujeres y los hombres eran violados en el suelo, los niños destazados y los jacales quemados, la muchacha, desvió por un instante la mirada en dirección a su habitación y alcanzó a ver como las lenguas de fuego empezaban a asomarse por la ventana, esa distracción no le permitió percatarse de que estaba frente a ellas un par de individuos de la misma calaña que el anterior, sin saber a donde correr y tratando de huir por cualquier parte, los hombres las detienen contra su voluntad y las desnudan a la fuerza, arrojándolas al suelo en medio del llanto y el griterío, una vez ahí, el par de sujetos, las mancillan sin piedad alguna. . .
Goulven, en su desesperación y atónito ante la inesperada situación a la que se enfrentaba, trataba de apagar el fuego que ya empezaba a invadirlo todo, su ropa húmeda por el combustible del quinqué, ardía a fuego alto, las sabanas de la cama de Zopahua, y las cortinas casi se habían consumido, el hombre no sabia si correr o morir en el intento, pero cuando sus piernas y el vientre se empezaron a achicharrar, no le quedó de otra, por lo que entre estertores de agonía y lamentos de incredulidad y coraje, se entregó sin remedio a su muerte, a esa muerte que él mismo se había buscado. . .
El sol se asomó con timidez, tras los cerros de la sierra de Durango, ni un solo gallo cantó esa mañana, los gemidos de los sobrevivientes se oían lastimeramente por todo el poblado, hombres tratando de devolver la vida a sus hijos, mujeres buscando a tientas su dignidad, niños tratando de encontrar un sentido a sus vidas, abuelos intentando morir en lugar de nietos.. todo era vergüenza, los cuerpos desnudos se desplazaban sin rumbo, el dolor en las miradas se perdía tras lamentos de rabia y desconcierto, aquello era el fin del mundo, todo en “Mesillas” había terminado, todo había muerto; las esperanzas, las ilusiones, los sueños. .
El frío de la mañana calaba hasta el tuétano, la neblina y el humo, hacían que aquello que quedó del poblado, parecieran los restos del holocausto, nadie acababa de comprender lo sucedido, pero nadie pedía una explicación, Zopahua y su madre acurrucada una junto a la otra trataban de aparecer fuertes, pero sus cuerpos no denotaban más fuerza que la que necesitaban para ponerse de pie y buscar a Nemesio, su padre, al que encontraron junto a la puerta principal, destrozado e irreconocible, el fuego lo acabó, de no ser por el anillo que aparecía en la falange del anular derecho, no hubieran sabido que era el.
Después de enterrar a sus muertos y de levantar sus casas, la población entera se dio a la tarea de nacer de nuevo, limpiar, sembrar, amar, . . . la vida seguía su curso, y no solo el ave fénix era capaz de empezar desde el principio, eso lo sabían todos en esa pequeña población, mientras en las reconstruidas habitaciones de la casona , Zopahua, veía aterrorizada como su vientre se abultaba con el paso de los meses. Pasaron nueve meses durante los cuales la mujer, gracias a sus creencias religiosas, se había hecho a la idea del embarazo, nada había quedado atrás, pero el instinto de supervivencia y la esperanza en tiempos mejores, le hicieron hacer a un lado los malos momentos, tanto a ella como al resto del poblado, resignados ante lo ocurrido y llenos de fortaleza ante lo venidero, la población resurgió como lo había deseado, en la familia de Zopahua, gracias al apoyo de las decenas de empleados pronto todo volvió a la normalidad, el pasado era solo un mal recuerdo, además como decía Delfina su madre, eso ya no existía...
Con el pasar de los días se dieron cuenta de que los franceses habían hecho lo mismo en las poblaciones de los alrededores, desde Concordia hasta Mazatlán y todos las poblaciones intermedias. . .
De todo esto se enteraban en mesillas, a pesar de que las noticias tardaban en recorrer el territorio, Zopahua necesitaba estar enterada de lo que acontecía en el país, porque de alguna manera ella y su hijo, se estaban convirtiendo parte de esa historia, de aquella cruda historia.
Con el paso del tiempo se fueron estableciendo en la región, algunos, -los menos avezados-, permanecieron ahí, por razones distintas, y, ya porque encontraron el amor, ya porque encontraron un lugar en donde terminar sus días en paz -,en noviembre de ese fatídico año de la intervención francesa, Zopahua dio a luz a un niña al que dio por nombre Dámaso. Había sido ahí, justo a esa pequeña comunidad llamada “mesillas”, a donde llegó a vivir Macrina, al abrigo de sus abuelos y huyendo de la vergüenza de haber sido preñada por aquel hombre del que después supo se llamaba Gazielle y apodaban “Lucifer”y dio a una hermosa niña a la que puso por nombre Luisiane, un nombre francés que para entonces estaba muy de moda y como su madre se llamaba Luisa, pues aprovecho el pretexto. De esa manera pasaron los años, Louisiane creció y se enamoró del hijo de Zopahua ambos descendientes de franceses, hijos de mujeres violentadas por aquellos insanos seres, para esos días en mesillas habitaban casi pura gente de ascendencia Francesa, la mayoría de los nativos de la comunidad habían fallecido, los herederos de los antiguas pobladores eran casi todos hijos de franceses que al pasar de los años fueron tomando y transformando las creencias cristianas de los lugareños para desviarlas a una que ellos llamaban menonismo, una especie de religión que había florecido en Francia y que por esas fechas estaban llegando desde Europa a alguna ciudades de América sobretodo al norte, en Canadá, las costumbres que habían adquirido al pasar el tiempo, hicieron que la comunidad se volviera harto rutinaria, al cobijo del menonismo, en Julio de 1886, Luisiane y Dámaso contrajeron nupcias.
Octubre de 1916.
De la unión de Dámaso y Luisiane nacieron seis hijos, atrás se había perdido la sangre mexicana de los antiguos pobladores, todos ellos nacían rubios y con los ojos de colores transparentes , al menor de ellos que había nacido por el año de 1891, lo llamaron Huges, sin embargo el chico aquel, rebelde quizá por la sangre nativa que aún fluía por sus venas, o tal vez por la sangre extranjera que hacía ebullición en su interior, cuando conoció la amarga historia de sus antepasados, y ante la rabia de ver lo pronto que se habían resignado los sobrevivientes a ese modo de vida que los invasores les habían impuesto; renegó abiertamente y decidió llamarse a si mismo Dámaso, lo mismo que su padre y aunque era un nombre de ascendencia española, era más mexicano que cualquier nombre francés, y queriendo o no, el sometimiento a una conquista, era una cosa, pero de eso a someterse a dos, había un enorme tramo que él no estaba dispuesto a tolerar, sin embargo y muy a su pesar creció bajo ese régimen, sin embargo la rutina que los franceses implantaron y que a su vez habían adquirido de ciertos holandeses rebeldes, había hartado a Dámaso.
Dámaso había cumplido los veinticinco años, en mesillas la vida rutinaria le había instado a ir más allá de la loma en busca de horizontes nuevos. . . por lo que un dia, temprano como a eso de las ocho de la mañana, se acomodó el morral en el hombro y salió a paso presuroso, para no darse tiempo de voltear hacia atrás y así no tener que decirle adiós a nadie, ni siquiera a pancho el perro.
Pasados unos cuarenta minutos estaba en el crucero del camino que conducía de Durango a Mazatlán volteó indeciso a ambos lados y finalmente optó por caminar con rumbo a la costa. . . de ese modo tras dos días de viaje, llega a Chametla.
Chametla es un lugar de la costa del mar Pacifico en el que hacia diez y seis años, también en octubre pero de 1900 había nacido María. . . María Barrón.
Dámaso llegó a Chametla casi a la misma hora en que salió de mesillas, eran algo así como las ocho de la mañana, los perros salieron a su encuentro y de pronto le entró la nostalgia por pancho, el perro que se quedó tras él mirándole partir en silencio, -esa mañana el perro había salido a saludarlo como todos los días pero al ver la actitud de su amo, no se le acercó, y tras el tronco del viejo tabachín que había en el patio, lo vio desaparecer hasta que dio vuelta en el recodo del camino que lleva a Concordia. . .
María era descendiente de totorames, ahora españolizados, descendiente directa de victimas de la conquista, pero con la sangre mas mexicana que su nombre, que para ese entonces también era muy popular, debido precisamente a la influencia del catolicismo, sin embargo la rebelde chiquilla en ese entonces de quince años, se empeñaba en asegurar que era india de las mexicanas de adeveras. .
Dámaso parpadeó insistentemente para borrar los recuerdos que a pesar de él, aún le perseguían, pero trató de hacerlos a un lado para dejar el pasado en el olvido y empezar una vida nueva en aquel pequeño poblado del cuál dias después supo su nombre.
María tenía la costumbre de acarrear agua de pozo del río, iba subiendo la cañada con la jícara en las manos y la cantarilla en el ñagual, cuando de pronto su mirar oscuro profundo, se topó de frente con la penetrante mirada azul cristalino de un hombre que de solo sonreírle, le hirió de amores el corazón, Dámaso se aproximó lentamente a la chiquilla y sin decir palabras, tomó entre sus manos la cantarilla y dibujó la sonrisa que mejor le salía para darle confianza, ella solo dijo gracias y caminó a su lado en silencio, sus pies caminaban instintivamente, y los de Dámaso la seguían, nadie, dijo nada, en realidad no hacía falta, sus ojos lo habían dicho todo, cuando llegaron a la casa de María, él le entregó el recipiente con el agua y se inclinó en señal de saludo, ella la tomó y colocándoselo en la cabeza, dio media vuelta e inclinándose un poco para no tirarla con las palmas del techo que colgaban al frente de la puerta de entrada, por ahí desapareció como un suspiro apasionado hacia el vientre de su casa. . .
Ese fue el inicio de un trágico idilio, años más tarde, en mil novecientos treinta y cinco, nacería Eulogia, y con ella la más amarga historia de amor y desencanto, de dichas y tormentos, de tragedia y rebelión….
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martes, 1 de julio de 2008
“EL ROSARIO DE BONIFACIO”
DE
FERNANDO BARRAZA
EL ROSARIO SINALOA, ABRIL DEL 2005
ADVERTENCIA
Debido a la indiscutible “Babel” del siglo XVII, provocada por la inmensurable mezcla de caló, lenguas y dialectos acaecidos en esos años de mediados de siglo, advierto al director de esta puesta en escena que con toda seguridad encontrará diferentes maneras de expresión en cada uno de los personajes, suplico a la vez, no ignore el hecho y se limite a respetarlo como tal, pues no es un error en el que por ignorancia he reincidido, sino que es debido justo a la razón que antes mencioné, el hecho de que dichos entes se relacionen entre si con palabras tanto mezcladas como inventadas….
De donde por lo tanto, con seguridad escuchará a una mulata de ascendencia africana hablar con el lenguaje de los españoles de Castilla y la lengua nativa de estas tierras, o a un castellano expresarse como Aragonés con palabras mexicas, o en fin; tal vez a un mestizo como castizo o criollo, la cosa es que así es la cosa.
En cuanto al vestuario y la música, ya será problema que han de resolver el “musicalizador” y el “vestuarista”, quienes en complicidad con el escenógrafo y el diseñador del maquillaje harán trabajo de investigación con el que con toda seguridad convertirán a este montaje en un verdadero agasajo para los conocedores de la historia de la ciudad Asilo de el Rosario…
Sea pues el presente un homenaje a esta ciudad Asilo en sus trescientos cincuenta años de nacida, con todo mi amor por esta tierra que es mi origen.
Fernando Barraza.
(ESTA OBRA SE ESTRENÓ EN EL MARCO DEL 350 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE LA CIUDAD ASILO DE EL ROSARIO, DICHO MONTAJE GANÓ UN PREMIO QUE NO FUE PAGADO NUNCA, LOS ACTORES Y YO MISMO PAGAMOS EL VESTUARIO, LOS ENSAYOS Y TODO LO QUE SE TENÍA QUE PAGAR CON LOS 35.000.00 QUE EL GOBIERNO DEL ESTADO MANDO PARA APOYAR DICHO EVENTO. DE CUALQUIER MODO, FUE UN PLACER ESCRIBIR, DIRIGIR Y ESTRENARLA EN LA EXPLANADA DEL PALACIO MUNICIPAL, Y AGRADEZCO A LOS ACTORES QUE DE MANERA DESINTERESADA ME APOYARON, SOLO PARA HACER EL HOMENAJE A NUESTRO MUNICIPIO, A UN COSTADO DE ESTAS LINEAS HAY ALGUNAS FOTOS DE DICHO EVENT.)
Personajes por orden de aparición;
(línea de coro)
Doña Juana
Don Carlos
Matea
Mr. Sheffields
(Una voz)
El patrón
La patrona
Bonifacio
ACTO PRIMERO
Se abre el telón y aparece el gran salón de la hacienda DE Aguaverde, iluminado espectacularmente, los presentes danzan (un baile de época, con vestidos, peinados a la usanza de la madre patria de mediados del siglo XVII), casi al terminar el baile una mujer embarazada corre a proscenio entre gritos y gemidos.
DOÑA JUANA.- (respirando hondo) ¡Ay Don Carlos, creo que ya va a nacer!
DON CARLOS.- (visiblemente nervioso) ¡Pero mujer… Como aquí!
DOÑA JUANA.- ¡No es culpa mía Don Carlos… Aayyyyyyyy!
DON CARLOS.- (viendo a todos lados) ¡Un médico, por favor… Un médico!
El baile termina y los asistentes se dan cuenta de la situación y se acercan, se empieza a armar la boruca y una mujer de la servidumbre con apariencia negroide, se acerca solicita. Al extremo izquierdo (publico) un hombre de apariencia inglesa se santigua repetidamente.
MATEA.- ¡Apatense que nehecita aire!
INGLES.- “¡ Oh my God! ”
MATEA.- ¡Uhté callehe mihter, hagahe a un lao, ehta mujé va a parí!
Todos reaccionan sorprendidos mientras que la mujer ausculta a la parturienta, en tanto el inglés saca un rosario y se pone a darle beso, repentinamente la mujer retrocede un paso santiguándose.
MATEA.- ¡ Vigen prudentihíma!
VOZ.- ¡Llamen al médico!
MATEA.- ¡El produto viene con lah patah pa´elante!
VOZ.- ¡Mejor llamen a un médico!
MATEA.- ¡Manden a sacá a ehe pendejo!
INGLÉS.- ¡Oh my god!
DON CARLOS.- ¡Y callen a ese pinche mocho!
La mujer se acomoda frente a la parturienta y se dispone a ayudarle a sacar al niño, ella sigue empujando, el inglés santiguándose y don Carlos no haya que hacer.
INGLÉS.- (acercándose) ¿¡Que puede ayudar!?
MATEA.- ¡Hagahe pallá y no etolbe!
DON CARLOS.- (Tomándolo del brazo) Si venga, yo lo acompaño ¡Pardiez!
INGLÉS.- ¡Oh mirre, este rosario (ofreciéndoselo) tiene una imayen de la virgen Marria!
DON CARLOS,. Si…, si…, ¡Pos dígale algo coñazo!
INGLÉS.- ¡Oh my God, ¿Wath can I to say’!
DON CARLOS.- ¡Something… Everything I dont know!
MATEA.- ¡Ya sacó una patita--- ¡Ave María, trae la otra doblada!... ¡Vigen Laudable, ayudame!... aquí se ve… ¡Si, aquí!... la otra patita--- ¡la tengo! ¡Eperese, no empuje!... se etá doblando… ¡Eperese!... la tengo, la do, no, epese!..., aquí etá la manita… ¡Vigen de lo Mártire ilúminame!... lo saco, ya, ya viene empuje…, ¡empuje! Ya merito, ya… ya viene… ya casi… ora si empuje… empuje.. ¡Que puje le digo!... ¡ya viene…! ¡Ya etá aquí!
La mujer saca de los pies al recién nacido y lo levanta, le da una nalgada y el niño llora, todos se arremolinan alrededor de él mientras algunas mujeres atienden a la parida.
INGLÉS.- (Abrasando entusiasmado a don Carlos) “¡Oh my Godness, congratulationes!”
DON CARLOS.- ¡Vos lo sereis! (yendo hacia la multitud) ¡a ver, dejadme ver!
MUJER.- E un hombrehito señó.
DON CARLOS.- (Dirigiéndose a un señor muy elegante), Un digno descendiente de la estirpe aragonesa, para nuestro júbilo y gloria de su majestad, ojalá en el futuro vuestro corazón se compadezca y tengaís trabajo también para el, patrón, y usté ha de dispensar tanto tiradero…
PATRÓN.- No os preocupéis, enseguida mando a que limpien don Carlos, mi casa es su casa, no faltaba más, si usté es como de la familia, (A todos) a más que me enterao que hace unos meses han nombrado primer obispo de Durango a don Gonzalo de Hermosillo y Rodriguez ¡Que siga el huapango que ora si tenemos mucho que celebrar!
PATRONA.- ¿Habéis leído la gacetilla entonces? Puesto que sabéis lo de Gonalo de Hermosillo y Rodríguez…
PATRÓN.- ¡Claro que la he leído corazón!
PATRONA.- Entonces te habéis enterado de la muerte de don Felipe III sobrinísimo de la península española y Portugal
PATRÓN.- ¿¡Acaso estáis creyendo que no me entero mujer!?
PATRONA.- Entonces no digáis que hay mucho que festejar…
PATRÓN.- Con eso de que las noticias tardan meses en llegar, no hay quien se entere todavía, venid, bailemos.
Se reanuda el baile. Con la música de fondo el inglés se aproxima a la madre del niño y le regala el rosario, mientras la partera y otros de la servidumbre limpian el piso.
MATEA.- Ete palto no é nomal, si el niño se logra, pueden pasá do cosa, una: que traiga la degracia a la hacienda de aguavelde o la ota: que traiga la buenaventura…
DOÑA JUANA:- No diga eso, esas son cosas de Dios
MATEA.- (santiguándose) O del Diablo, ¡quien habe!
INGLES.- La viyen de esta rosario lo guarrda y lo proteya. (Se lo dá)
DON CARLOS.- Os lo agradezco “Mister chifil” (A su mujer).Pero mujer, solo a vos se te ocurre; ¡En la casa del patrón! Je je je !…
DOÑA JUANA.- Te dije que no viniéramos.
PATRONA.- (Aproximándose) ¡No os angustiéis mujer! Ved lo bonito que está el curro, está muy talegón, yo creo que va a ser flojo, ja ja j aja !
Todos ríen
DOÑA JUANA.- ¡Ay señora que cosas dice!, ¿Verdad que está rechulo?
PATRONA.- Muy chulo doña Juana, es una bendición para vuestra casa y una alegría muy grande para la hacienda, anda (Llama a señas a la servidumbre) deberías llamarle Bonifacio que aunque es el nombre de un pez, significa bonito, y el curro es bonito, ni que decir, bueno esa es mi opinión… vosotros sabéis, anda id a lavaros para que descanséis, mientras nosotros festejamos.
La patrona toma del brazo al patrón y se van a bailar en lo que los sirvientes ayudan a salir a doña Juana y junto a ellos van don Carlos con el rosario en la mano, el inglés busca pareja y se incorpora al baile, todos comentan el suceso.
Luz en fade out.
Es de día, el escenario aparece semidesnudo, es un patio con algunos trebejos, pasan por ahí el patrón y la patrona, un niño de unos diez años entra montado en un caballo de palo.
PATRONA.- (Leyendo sorprendida) ¿Habéis leído? ¡Ahora resulta que al tal don Alfonso de Alfaro le han dado licencia para comerciar vino de Zacatecas…!
PATRÓN.- Vaya que he leído, ¡suerte que tienen los arribistas! ¿¡ Es también llegado de las Canarias eh!?
PATRÓNA.- Dicen… y bueno, hay muchas novedades en la madre patria, tengo mucho que leer para esta tarde. (Salen)
Fuera del escenario se oye la voz del niño:
BONIFACIO.- ¡Arre vacas, uuuuuuuuh! ¡Arreeee! ¡Ehheeeeee, detengan ese animal!,… ¡vaca! (Entrando por el lado contrario al que salieron los patrones) ¡oooooooh caballito, oooh! (Hace como que se apea)
DOÑA JUANA.- (Entrando con un pan) ¡Eheeeee mi caporale! Mirad lo os tengo (Se agacha y le da un beso) esta torta la hizo para ti doña Matea y este rosario te lo regaló “mister shifil” el día que naciste, dijo que era para que te cuide y te dé buena suerte, te lo puse cuando tenías tres años, pero lo tiraste (poniéndoselo) pero ahora que ya cumples los diez, ya estás grandecito, así es que ya lo puedes usar.
BONIFACIO.- No mamá, yo pa que lo quiero.
DOÑA JUANA.- Es la virgen María, ¡la que te ayudó a venir al mundo!
BONIFACIO.- ¿Fue ella? ¿Qué no fue la Matea?
DOÑA JUANA.- Bueno si, las dos, cuídalo…
BONIFACIO.- (Acomodándolo en su cuello) está bueno, ¡Ahora; a partir la torta!
DOÑA JUANA.- Claro que si mi niño, pero vamos a la cocina. (Sale)
BONIFACIO.- ¡Ajjjjjjjja caballito, vamos por aquellas vacas! (Hace como que monta el caballo y relincha, se detiene al centro del escenario y se mira el rosario) Virgencita ojalá que vos me ayudéis a ser alguien importante, porque dijo la Matea que el número siete es de buena suerte y que si yo llegaba a los siete años es porque iba a ser muuuuy importante, y ya hasta los pasé, aajjjuuuuuua! (Sale)
(Oscuro)
El escenario está vestido con una mesa y al fondo se ve una ventana que da al campo, hay por ahí algunas sillas y enseres de cocina, doña Juana y su hijo parten el pan y festejan alegres el cumpleaños, afuera se oyen las voces de los vaqueros y de don Carlos el caporal.
BONIFACIO.- Oye mamá, ¿es cierto lo que dice la Matea?
DOÑA JUANA.- ¿De qué?
BONIFACIO.- De que voy a ser muy importante…
DOÑA JUANA.- (Abrazándolo) Pero si tu ya eres importante para nosotros.
BONIFACIO.- No, pero cuando sea grande, mira que quiero ser famoso como Camilo que fue uno de los caciques totorames más importantes o como Nuño de Guzmán, que derrotó a tata Camilo pa quitarle su territorio.
DOÑA JUANA.- Pero mi´jo, mire que usté será famoso por cosas mejores, no por ladrón o invasor, nomás no deje de encomendarse a la virgencita que trae en su rosario…
BONIFACIO.- (Yendo hacia la ventana) ¡Papaaaaaaaaá… ven a comer del pan que me hizo la bruja!
DON CARLOS.- (Desde fuera, riendo) ¡Ah que muchacho este, orita entro! (A un vaquero) Heyyy penco, ¡encierra esa bestia!
DOÑA JUANA.- Muchacho grosero, venga pacá y no le diga bruja a la Matea
BONIFACIO.- ¡Mirad que es bruja y lo sabéis todos!
DOÑA JUANA.- ¡Ya verás niño travieso! (Lo corretea por la cocina)
DON CARLOS.- (Entrando) Veremos ese pan a ver que tal le quedó a vuestra bruja.
DOÑA JUANA.- ¡Y de quién aprende el rapaz! ¿eh?
DON CARLOS.- Ya, es mejor que lo olvidéis mujer, son solo juegos, y a propósito de brujas ¿Sabéis que están pensando instalar un tribunal del santo oficio como el de la nueva Galicia, por culpa de tanta bruja al otro lado del río?
DOÑA JUANA.- ¿En Chametla dices?
DON CARLOS.- Ahí mismo; y cuentan que los indios acaban de terminar un templo dedicado a San Pedro, solo que el techo se ha debilitao, pues los ateos de Chametla y los que toavía adoran a sus propios Dioses, le han estado escarmenando porque no se acostumbran todavía…
BONIFACIO.- Junto con ellos debéis mandar a la Matea.
DOÑA JUANA.- Ahora probaréis la tarta, ¡Sentaos mozalbete! (SE dispone a partirla, pero repentinamente se lleva la mano al corazón y cae lentamente) ¡Oooooohhh!... ¡aaaaarrrrrggggggghh¡ ¡Me dueeeleeeee!
DON CARLOS.- (Alarmado) ¡Que os pasa mujer!
BONIFACIO.- (Asustado también) ¡Mamita, que os pasa mamita!
DON CARLOS.- Id y avisad al patrón, ¡Carajo!
BONIFACIO.- ¡Id vos papito, tengo miedo!, ¡mamaaaaá, mamitaaa! ¡Que os pasa mamá!
MATEA.- (Entrando) ¡Que grito son eso!, (Viendo a doña Juana en el piso) ¡Aaaaaayyyy, que le pasa a la caporala etá muy pálida!
DON CARLOS.- ¡Cuidadla mujer, voy por ayuda!..
MATEA.- (Revisándola) Epere señó… la caporala… ya no repira…
DON CARLOS.- (Histérico) ¡Estáis loca!
MATEA.- E vedá don Calo… su mujé; ¡etá mueta!
BONIFACIO.- (Abrazando al cuerpo) ¡Noooooooooooooooo!
DON CARLOS.- (Llorando) ¿¡Que le ha pasao Matea!?
MATEA.- E.. un ataque a corazón… e un ataque fuminante a corazón… etá mueta.
BONIFACIO.- ¡Vos tenéis la culpa, vieja bruja! (Se levanta contra ella) ¡Porqué no os largáis de una buena vez!
DON CARLOS.- ¡Ella no es culpable de nada, será mejor que os tranquilicéis!
BONIFACIO.- ¡Si; ella dijo que si yo pasaba de los siete me iba a pasar algo, largooo, vete!
MATEA.- ¡Pero senorhito!
BONIFACIO.- ¡Iros Matea!
Matea sale llorando a gritos, padre e hijo permanecen al lado del cadáver por unos instantes, luego el don Carlos se pone de pie y sale de prisa gritando al patrón, dejando a solas a su hijo, al lado de su madre muerta)
DON CARLOS.- ¡Patrón!, ¡Patrón!
BONIFACIO.- ¡Mamá, mamita, no me dejéis sin ti, mamita!
Ahí permanece a su lado unos momentos hasta que entran los criados de la casa grande a recoger el cadáver, el niño se hace a un lado y ve partir a su madre, se queda en el centro del escenario y lleva poco a poco la mano hasta su pecho para quitarse despacio el rosario y lo arroja con furia al suelo).
BONIFACIO.- ¡No os necesito! (Hace el intento de salir despacio, se detiene y regresa para recoger de nuevo el rosario) … Perdón virgencita, la que está aquí en mi rosario… ¡Te ha dolido? Mira que la cosa no es con vos, es contra la Matea esa, que me ha maldecido cuando nací, perdóname virgencita, pero te aseguro algo; es por vos que guardaré este rosario… (Sale).
(Fin del acto primero).
ACTO SEGUNDO
Al fondo se escucha música de la época, en un par de mecedoras los patrones conversan, él, lee en voz alta la gacetilla española mientras ella borda, es una tarde de 1655, Bonifacio tiene 33 años.
PATRÓN.- (n voz alta) “. . . Razón Por la cual informamos a todos los habitantes cultos de la nueva España, comprendida por los nuevos reinos, incluidos; el de la nueva Galicia en donde el finado tenía parientes, y a quienes ha dejado la mayor parte de su obra pictórica. Descanse en paz el prolífico pintor José de Rivera, fechado en setiembre de 1652”.
PATRONA.- Pues vaya que las noticias vuelan, estamos en 1655 y ya sabemos que murió don José de Rivera a quien Dios ha de tener en su santa gloria, ¡En otros tiempos todavía no estaríamos enterados.
PATRÓN.- Ahora escuche esto, -es de unos días-: “Bla, bla, bla, .. El fallecido obispo de Sonora don Andrés Pérez de Ribas, que al morir dejó un legado histórico digno de editarse para la posteridad…
PATRONA.- Supe de el que ayudó mucho a los yaquis y a todos los nativos de la provincia de Sonora.
BONIFACIO.- (Entrando) ¡Buenas tardes tengan sus mercedes!
PATRONA.- ¡Buenas las tengas Bonifacio!
PATRÓN.- ¿Todo listo muchacho?
BONIFACIO.- Todo listo patrón, Melecio está curando a la castiza y el becerro de la catalana ya dio sus primeros pasos, dejé encargados a los muchachos, me llevo al Nicolás que es el mas diestro en estos menesteres, pa entregarle a tiempo las reses a don Nacho de la Peña y López.
PATRÓN.- Es media tarde, calculo que estarás temprano allá.
BONIFACIO.- Si señor, antes de que oscurezca.
PATRONA.- Ten cuidado en el cerro ese que le llaman el de Zacatecas, dicen que hay mucho coyote y mucho monte…
BONIFACIO.- ¡Y que diga! La otra vez me perdí entre los chiviritales
PATRÓN.- Anda pues, con la bendición de Dios.
BONIFACIO.- (Haciendo una reverencia) Con la venia de sus mercedes pues… (Sale)
PATRONA.- Muy trabajador el muchachito, quien lo viera, (Suspira) No cabe duda que los años pasan, y no has de creer querido mío, extraño Castilla.
PATRÓN.- A mi también me llega la nostalgia a veces mujer…
PATRONA.- Ya volverá don Carlos y nos traerá noticias… "Insha'Allah", le va a dar un gusto ver a su hijo hecho todo un hombre y haciendo sus tareas.
PATRÓN.- Oye esa melodía mujer, que te recuerda ¿eh?, ven; dancemos…
Entre risas de complicidad se van danzando hasta salir de escena, en tanto que las luces se van desvaneciendo y la música permanece, al volver la luz al escenario, será en el cerro de Zacatecas y la música se escuchará un poco más fuerte para provocar un mayor impacto, ahí el don Bonifacio entre los matorrales.
BONIFACIO.- Oyeme bien Melesio, ya casi estamos donde don Nacho de l apeña, arréate a las bestias en lo que doy con esa y no dejes de decirlo lo de la paga, yo no dilato, (Inicia un soliloquio)
Porque si la maldita se pierde y si el patrón se entera se me arma, y mi padre confía en que lo dejaré bien parado, y no es eso lo malo, lo veo casi cerca, con don Nacho no vivo y lo cuento, mas me vale (Durante el trance tropezará, meterá los pies en hoyos, se cortará y alguna desavenencia mas ha de ocurrirle al desdichado) tener cuidado y de seguro sin la vaca no vuelvo, virgen de mi rosario ayúdame a encontrar al animal… si mi madre viviera, la angustia se la comiera, ella que tanta fe tuvo en este rosario que le dio un extranjero cuando yo nací… y que le dijo que me cuidaría… y que me haría importante… allá está la vaca, eeeehhhaaaaa! Vaca jija!, ¡ven acá bestía del averno!... (Por seguirla, se le rompe el rosario con una rama) ¡vaca espérate hija de tu mal dormir! (Se apea y busca) donde quedaron estas bolitas… ¡y la vaca se va!, eeeehhhha vaaacaaa, espérate animaaaaal! (Se quita el sombrero y lo pone como seña) Ahí te dejo sombrerito, en lo que atrapo a la vaca… vos me cuidas el rosario… (Sale) Méndiga vaca, si no es porque ya estás contada, (Desde fuera) Aaaaacaaaaaa! ¡Aguántame caballito eeeehhhhaaaaa! ¡Ayyy hijoeputa! (El escenario se va oscureciendo cada vez más hasta percibir solo siluetas, entra el Bonifacio) ¿Donde lo dejé? .. ¡Y la maldita vaca no apareció, estoy metió en tremendo lío!... aquí está mi sombrero… ¿y las bolitas? No las tiento… ¡aquí hay una! ¡..y otra!... jolines, ya no se ve nada… es tarde…. Voy a descansar, es lo mejor… mañana que disponga Dios…(Se dispone a encender una fogata) así está bien… hace frío (Saca del morral los tacos, los calienta y canta) Ayyyy mi madrís queriooooo, patria vieja que no me vió naceeeeeeer…. Están buenos los tacos que la chunga me hace… ¡ha mira; una bolita! Ya casi están todas… (Buscando) y mira en quién está aquí… ¿tuviste miedo? ¡eh? ¿Cómo habría yo de dejarte cuando más falta me haces virgencita del rosario… te pido pues; aprovechando el tiempo, cuidame en esta noche, que es tarde ya pa volver… y que el descanso tranquilice mi alma.
¡Ah! Y devuélveme con salú a mi pagrecito que anda por la tierra de Aragón, scomodando custiones de apellidos y de títulos que bastante le han costao (Se acurruca y cantando, poco a poco se va quedando dormido) ¡Alllla en castilla había una silla y el marques la reventoooooooo!
Fade out
Todo en silencio, solo la noche, pasados unos segundos y algún que otro ronquido y aullido de coyotes, la luz del alba se hace presente paulatinamente, en tanto nomás despierta el Bonifacio, reanuda la búsqueda de las cuentas del rosario.
BONIFACIO.- Ora si virgencita María la de mi rosario, ya con esta crioque son todas porque, a ver; tu vas aquí en el medio, y de aquí pabajo hay cinco bolitas; eso (Hace como que las acomoda en el piso) ya están, y en la puntita; la cruz, ora vamo a ver; son cinco tandas de diez, divididas por otra bolita… ¡Jolines! Me faltan dos! Y no me voy hasta que las encuentre… (Asi buscando fija su atención en las cenizas) ¡Hostia! ¡¿Qué es esto que me deslumbra?! ¡Jolines, se quedó pegada la bolita! ¡Pero y ¿esto que es!? ¡Hostia y pa acabarla de joer; consagrada! ¡Esto es metal! (Escarba) y hay mas… Malhaya y sea plata de a veras, si es asi; te doy las gracis virgencita mia, la de mi rosario ¡Y con suerte y es!... (Da un machetaz al lugar donde está la plata fundida y deja ahí el machete) ¡Lo dejo como seña pa volver porque esto se lo cuento al patrón aunque me falte una bola. (Sale raudo).
(Transición)
Con música de fondo sale el Bonifacio montado en su caballo por un lado del escenario y entra por el otro, y lo atraviesa para entrar de nuevo y cuando entra de nuevo, en el escenario aparecen los patrones en el comedor, Matea ya anciana les sirve la comida.
BONIFACIO.- (Entrando excitado) ¡Patrones, mirad lo que he encontrado y me late que es de lay la cosa!
PATRONA.- ¡¿Pero que te traes Bonifacio¡? Venís como alma que corretea el Diablo, ¿¡ha pasado algo?!
MATEA.- ¡No sea la de mala y le picó algún animal!
PATRÓN.- ¿Qué dices muchacho, respira con calma!
BONIFACIO.- ¡Mirad, mirad, que creo que es plata, lo encontré en lo de la loma de Zacatecas!
PATRÓN.- Dejadme ver y no os ilusionéis, que no todo lo que brilla es oro, ¡Matea servidle agua al muchacho!
BONIFACIO.- Al propósito y ya que lo menciona, me pareció bver también y no muy lejos trozos como de metal dorado, pero vos conocéis eso del oro de los tontos, por eso no muy le he hecho caso, pero esto patrón; que creo que es plata pura, ¡Miradle, miradle bien!
PATRONA.- Dejadme ver
Los cuatro se arremolinan alrededor del metal fundido y es entonces cuando Matea descubre la cuenta del rosario.
MATEA.- ¡Y esto que é… é una cuenta de rosario… (Misteriosa) Otra vé ese rosario de miter chifil
PATRÓN.- Alégrate ahora si hijo mío, que creo que tenéis razón, a menos que un conocedor diga otra cosa, ¡a fe mía que esto es plata! ¿De que oro de los tontos decías?
BONIFACIO.- He visto, y lo tengo bien visto, cuando regresé a por el rosario, lo que a mi ver es un grande yacimiento, estoy seguro de que esa loma y todas hasta el cerro de yauco están repletos de mineral, ¡escuchadme bien; que hay un cerro que le dicen el del águila, pasando el valle de la urraca allí nomás en donde está el volcán, tengo bien marcaos los pasos y el rumbo…!
PATRONA.- ¡…El águila, la urraca, de onde tanto pajarraco Bonifacio!
BONIFACIO.- Que les llaman así a esas regiones
MATEA.- Ya lo decía yo; que ese rosario te haría grande y mira que lo treinta y tré año son también fecha importante.
PATRONA.- ¿A que viene eso Matea?
MATEA.- Nada, que é la edá de Cristo.
PATRÓN.- (halando aparte al Bonifacio) Déjate de profecías mujer, ven conmigo Boni, vayamos con el tasador de las calles de la fortuna.
BONIFACIO.- ¡Nombre, que cuando venía en camino, me enteré que está en Durango, cuatro días ha!
PATRÓN.- Entonces vamos a por el Melesio que busque al Melquiades el totorame y que nos haga cruzar el río, y si en Chametla no encontramos, recorremos todo el reino de la nueva Vizcaya o vamos hasta la nueva Galicia, faltaba más, solo juradme que nadie sabe onde está el yacimiento.
BONIFACIO.- A fe mía que nadie patrón, ni de este ni del oro, me he quedao solo a dormir en el cerro… debo confesaros que perdí una res.
PATRÓN.- ¡Hablas de tarugadas Bonifacio, que si esto es plata me podéis comprar un encerradero y tremenda manada. (Salen eufóricos).
PATRONA.- ¡Esperen, voy con ustedes! (Sale tras ellos)
MATEA.- Yo también voy con utede, ahí que soledá recoja lo trasto (Sale corriendo).
Oscuro
Se ilumina el escenario y aparece toda la línea de coro, se celebra la gran inauguración de la mina, mujeres con sombrilla y hombres con sombrero, todos jubilosos, Bonifacio por todos lados estrechado y lleno de contento.
PATRÓN.- … Y aquí donde mi gran amigo el don Bonifacio Rojas, ha dado el tajo para abrir la peña, se abre al mundo este mineral que ha de llevar como principal nombre mesmamente “El tajo”, para gloria de la desde hoy conocida como el real de minas de nuestra señora del rosario. A continuación me voy a permitir leer el siguiente poema épico, cuyo autor es el notable escritor don Luis Fernando Garciabarraza, y a la letra dice así;
EL ROSARIO DE BONIFACIO
UN SABADO TRES DE AGOSTO;
UNA RES EL HOMBRE PERSEGUÍA,
EL MONTE ESPESO, EL CAMINO ANGOSTO,
DECLINABA CASI EL CALUROSO DÍA.
COMO EL PASTOR AQUEL DE LA ESCRITURA
DEJÓ EL REBAÑO POR SALVAR A UNA.
EL DESTINO QUISO QUE MADRE NATURA,
REGALARA AL HOMBRE AQUELLA FORTUNA.
TENÍA CONFIANZA EN AQUEL ROSARIO
QUE UN AMIGO LE REGALÓ DE NIÑO,
A LA VIRGAN SANTA LE REZABA A DIARIO
CON TERNURA Y FÉ Y CON GRAN CARIÑO.
LLEGÓ A LO ALTO DE LA LOMA A TIENTAS
Y UNA RAMA LE ROZÓ EL PESCUEZO,
TROZANDO AL PASO LAS TODAS CUENTAS
DEL MUY BENDITO SALTERIO EL REZO.
LA SANTA VIRGEN, LA VIRGEN MARÍA
TENÍALE LISTA LA SANTA SORPRESA,
SE ACOSTÓ EN EL SITIO, PUES ANOCHECÍA
Y DEL HAMBRE Y SUEÑO YA ERA PRESA.
Y PASÓ LA NOCHE SE DURMIÓ CANTANDO,
COMO CADA NOCHE SE DURMIÓ REZANDO,
EN LLEGANDO EL DÍA EL SOL CALENTANDO
DESPERTÓSE PRESTO A SEGUIR BUSCANDO…
Y ENCONTRÓ UNA CUENTA Y ENCONTRÓ LA OTRA
CUENTA QUE TE CUENTA LE FALTABAN DOS,
Y FALLÓ LA UNA, EN PRENSADA EN PIEDRA
Y SE FUE CORRIENDO ANCA SU PATRON.
EL PATRON LE DICE QUE AQUELLO ES PLATA
Y PREGUNTAN MUCHO POR AQUELLO BASTO
A TODOS LOS BARRIOS LE DABAN LA LATA,
POR SEGURO AQUELLO NO PODÍAN JURARLO.
POS PASÓ QUE PLATA Y NO OTRA COSA FUE
REGRESARON PRONTO HASTA AQUEL ALTAR,
DONDE HABÍA PERDIDO EL ROSARIO AQUEL
FALLANDO RAUDOS BASTO MINERAL.
LA NOCHE DE ANTES LO MARCÓ DE UN TAJO
PA SABER A DONDE ORA VOLVERÍA,
PA PONERLE EL NOMBRE NO FALLÓ TRABAJO
EN LLAMANDO “EL TAJO” A LA AQUELLA MINA.
A LA VIRGEN PURA, A SANTA MARÍA,
QUE LE DIO LA SUERTE PA ENCONTRARLO TODO
QUE LE DIO RENOMBRE, QUE LE DIO ALEGRÍA,
QUE LE DIO LA PLATA, QUE LE HA DADO EL ORO.
A ESA LE DEBE EL NOMBRE BENDITO
LA CIUDAD ASILO ESTA DEL ROSRIO,
AUNQUE NO LO NIEGO; EL NOMBRE ES BONITO
LE HUBIERA VENIDO MUY BIEN BONIFACIO.
LOS DESIGNIOS DE LA SUERTE SON UN MISTERIO
Y LA VIRGEN SANTA TENÍA PREPARADO,
QUE PERDIERA BONI AQUÍ EL SU SALTERIO
Y ESTE NUEVO PUEBLO SE VIERA POBLADO.
GRACIAS VIRGENCITA, MIL VECES GRACIAS
PR PAGAR CON CRECES TANTO SUFRIMIENTO
BONIFACIO SUPO LO QUE ES LA DESGRACIA
PERO AHORA SABE LO DE ESTAR CONTENTO.
Y CAUSA LAS CUENTAS DE SU ANTIGUO REZO
DE LAS CUALES LE FALTÓ FALLAR SOLO UNA
MIENTRAS QUE LA ENCUENTRA EL ALEGRE MOZO
LE ESTARÁ CRECIENDO LA SUYA FORTUNA.
BENDITO SEAIS QUERIDO ROSARIO
QUE LLEVA TU NOMBRE ESTE ENORME ASILO,
Y TODO ESO GRACIAS A MI BONIFACIO
¡POS QUISO EL DESTINO Y LA VIRGEN QUISO!
Todos aplauden con gran algarabía y se oye música festiva.
PATRONA.- ¡Ved todos hacia abajo, llega gente de todos lados!
MATEA.- ¡Mira ese chinito con carreta y ese negro de muleta!
PATRONA.- (Acercándose) Al final tuviste la razón Matea; el Bonifacio será importante, si n o por su fortuna, por su buen nombre…
MATEA.- Y mire que gracia a él; ¡nació ete mineral!
La música aumente su intensidad y algunos de los asistentes bailan una cuadrilla
Oscuro
Han pasado los años, la escena es a media luz, Bonifacio está en el lecho de muerte, no para de toser, alrededor está la patrona ya anciana y Matea, y alguien más de la servidumbre.
PATRONA.- (Angustiada) No es bueno que hables Bonifacio, es menester que descanses para que te revitalices.
BONIFACIO.- Sé que pronto estaré al lado de mis padres.
MATEA.- Y de patlón, que Dio tenga e su santa gloria…
PATRONA.- ¡No digas eso matea, Bonifacio sanará pronto.!
BONIFACIO.- (Con dificultad por la tos intensa) Sé que no señora, y por eso quiero hablar por última vez… El tiempo se me está yendo.
MATEA.- Déjelo que diga, pué que sea importante.
BONIFACIO.- (tosiendo) El oro… quiero decí en donde está el oro…
PATRONA.- ¿De que oro hablas Bonifacio?!
BONIFACIO.- Del que encontré… (tose) está en el testamento que se leerá en 500 años… dejé indicaciones de que sea traído aquí a esta ciudad bendita del Rosario, porque sé que el oro que ora hay… pronto acabrá…
MATEA.- ¡No me diga que hay má!
PATRONA.- ¡Calla Matea!
BONIFACIO.- Y el Rosario resurgirá de nuevo, y habrá bonanza… solo queda esperar a que mis herederos, todos los Rojas y Quevedo de la región… con todos sus descendientes… puedan disfrutar esa fortuna…
La patrona y Matea lloran a más no poder ante lo inevitable…
MATEA.- ¡Pero quién tiene ese tetamento mi niño!
BONIFACIO.- Mi albacea… el conde de Rojas y Catelo… solo puedo anticipar que la veta más grande de la historia está a trece pasos del centro del volcán del cerro del… (tose más gravemente) en mirando al ocaso… por la urraca, y… ¡por fav… ooo … aaahhhhh….!.... (muere)
MATEA.- (Llorando) Entonce hay que esperá hata año do mil y tanto!, ¡Ni quén viva señora!... ¡Ni quién viva! (Se acerca a proscenio ,mirando enigmática al público) A fin de cuenta e rosario de mite chifil le dio suete a mi niño… y se hizo famoso y su nombre sonará por lo siglo de lo siglo….!
OSCURO FINAL
DE
FERNANDO BARRAZA
EL ROSARIO SINALOA, ABRIL DEL 2005
ADVERTENCIA
Debido a la indiscutible “Babel” del siglo XVII, provocada por la inmensurable mezcla de caló, lenguas y dialectos acaecidos en esos años de mediados de siglo, advierto al director de esta puesta en escena que con toda seguridad encontrará diferentes maneras de expresión en cada uno de los personajes, suplico a la vez, no ignore el hecho y se limite a respetarlo como tal, pues no es un error en el que por ignorancia he reincidido, sino que es debido justo a la razón que antes mencioné, el hecho de que dichos entes se relacionen entre si con palabras tanto mezcladas como inventadas….
De donde por lo tanto, con seguridad escuchará a una mulata de ascendencia africana hablar con el lenguaje de los españoles de Castilla y la lengua nativa de estas tierras, o a un castellano expresarse como Aragonés con palabras mexicas, o en fin; tal vez a un mestizo como castizo o criollo, la cosa es que así es la cosa.
En cuanto al vestuario y la música, ya será problema que han de resolver el “musicalizador” y el “vestuarista”, quienes en complicidad con el escenógrafo y el diseñador del maquillaje harán trabajo de investigación con el que con toda seguridad convertirán a este montaje en un verdadero agasajo para los conocedores de la historia de la ciudad Asilo de el Rosario…
Sea pues el presente un homenaje a esta ciudad Asilo en sus trescientos cincuenta años de nacida, con todo mi amor por esta tierra que es mi origen.
Fernando Barraza.
(ESTA OBRA SE ESTRENÓ EN EL MARCO DEL 350 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE LA CIUDAD ASILO DE EL ROSARIO, DICHO MONTAJE GANÓ UN PREMIO QUE NO FUE PAGADO NUNCA, LOS ACTORES Y YO MISMO PAGAMOS EL VESTUARIO, LOS ENSAYOS Y TODO LO QUE SE TENÍA QUE PAGAR CON LOS 35.000.00 QUE EL GOBIERNO DEL ESTADO MANDO PARA APOYAR DICHO EVENTO. DE CUALQUIER MODO, FUE UN PLACER ESCRIBIR, DIRIGIR Y ESTRENARLA EN LA EXPLANADA DEL PALACIO MUNICIPAL, Y AGRADEZCO A LOS ACTORES QUE DE MANERA DESINTERESADA ME APOYARON, SOLO PARA HACER EL HOMENAJE A NUESTRO MUNICIPIO, A UN COSTADO DE ESTAS LINEAS HAY ALGUNAS FOTOS DE DICHO EVENT.)
Personajes por orden de aparición;
(línea de coro)
Doña Juana
Don Carlos
Matea
Mr. Sheffields
(Una voz)
El patrón
La patrona
Bonifacio
ACTO PRIMERO
Se abre el telón y aparece el gran salón de la hacienda DE Aguaverde, iluminado espectacularmente, los presentes danzan (un baile de época, con vestidos, peinados a la usanza de la madre patria de mediados del siglo XVII), casi al terminar el baile una mujer embarazada corre a proscenio entre gritos y gemidos.
DOÑA JUANA.- (respirando hondo) ¡Ay Don Carlos, creo que ya va a nacer!
DON CARLOS.- (visiblemente nervioso) ¡Pero mujer… Como aquí!
DOÑA JUANA.- ¡No es culpa mía Don Carlos… Aayyyyyyyy!
DON CARLOS.- (viendo a todos lados) ¡Un médico, por favor… Un médico!
El baile termina y los asistentes se dan cuenta de la situación y se acercan, se empieza a armar la boruca y una mujer de la servidumbre con apariencia negroide, se acerca solicita. Al extremo izquierdo (publico) un hombre de apariencia inglesa se santigua repetidamente.
MATEA.- ¡Apatense que nehecita aire!
INGLES.- “¡ Oh my God! ”
MATEA.- ¡Uhté callehe mihter, hagahe a un lao, ehta mujé va a parí!
Todos reaccionan sorprendidos mientras que la mujer ausculta a la parturienta, en tanto el inglés saca un rosario y se pone a darle beso, repentinamente la mujer retrocede un paso santiguándose.
MATEA.- ¡ Vigen prudentihíma!
VOZ.- ¡Llamen al médico!
MATEA.- ¡El produto viene con lah patah pa´elante!
VOZ.- ¡Mejor llamen a un médico!
MATEA.- ¡Manden a sacá a ehe pendejo!
INGLÉS.- ¡Oh my god!
DON CARLOS.- ¡Y callen a ese pinche mocho!
La mujer se acomoda frente a la parturienta y se dispone a ayudarle a sacar al niño, ella sigue empujando, el inglés santiguándose y don Carlos no haya que hacer.
INGLÉS.- (acercándose) ¿¡Que puede ayudar!?
MATEA.- ¡Hagahe pallá y no etolbe!
DON CARLOS.- (Tomándolo del brazo) Si venga, yo lo acompaño ¡Pardiez!
INGLÉS.- ¡Oh mirre, este rosario (ofreciéndoselo) tiene una imayen de la virgen Marria!
DON CARLOS,. Si…, si…, ¡Pos dígale algo coñazo!
INGLÉS.- ¡Oh my God, ¿Wath can I to say’!
DON CARLOS.- ¡Something… Everything I dont know!
MATEA.- ¡Ya sacó una patita--- ¡Ave María, trae la otra doblada!... ¡Vigen Laudable, ayudame!... aquí se ve… ¡Si, aquí!... la otra patita--- ¡la tengo! ¡Eperese, no empuje!... se etá doblando… ¡Eperese!... la tengo, la do, no, epese!..., aquí etá la manita… ¡Vigen de lo Mártire ilúminame!... lo saco, ya, ya viene empuje…, ¡empuje! Ya merito, ya… ya viene… ya casi… ora si empuje… empuje.. ¡Que puje le digo!... ¡ya viene…! ¡Ya etá aquí!
La mujer saca de los pies al recién nacido y lo levanta, le da una nalgada y el niño llora, todos se arremolinan alrededor de él mientras algunas mujeres atienden a la parida.
INGLÉS.- (Abrasando entusiasmado a don Carlos) “¡Oh my Godness, congratulationes!”
DON CARLOS.- ¡Vos lo sereis! (yendo hacia la multitud) ¡a ver, dejadme ver!
MUJER.- E un hombrehito señó.
DON CARLOS.- (Dirigiéndose a un señor muy elegante), Un digno descendiente de la estirpe aragonesa, para nuestro júbilo y gloria de su majestad, ojalá en el futuro vuestro corazón se compadezca y tengaís trabajo también para el, patrón, y usté ha de dispensar tanto tiradero…
PATRÓN.- No os preocupéis, enseguida mando a que limpien don Carlos, mi casa es su casa, no faltaba más, si usté es como de la familia, (A todos) a más que me enterao que hace unos meses han nombrado primer obispo de Durango a don Gonzalo de Hermosillo y Rodriguez ¡Que siga el huapango que ora si tenemos mucho que celebrar!
PATRONA.- ¿Habéis leído la gacetilla entonces? Puesto que sabéis lo de Gonalo de Hermosillo y Rodríguez…
PATRÓN.- ¡Claro que la he leído corazón!
PATRONA.- Entonces te habéis enterado de la muerte de don Felipe III sobrinísimo de la península española y Portugal
PATRÓN.- ¿¡Acaso estáis creyendo que no me entero mujer!?
PATRONA.- Entonces no digáis que hay mucho que festejar…
PATRÓN.- Con eso de que las noticias tardan meses en llegar, no hay quien se entere todavía, venid, bailemos.
Se reanuda el baile. Con la música de fondo el inglés se aproxima a la madre del niño y le regala el rosario, mientras la partera y otros de la servidumbre limpian el piso.
MATEA.- Ete palto no é nomal, si el niño se logra, pueden pasá do cosa, una: que traiga la degracia a la hacienda de aguavelde o la ota: que traiga la buenaventura…
DOÑA JUANA:- No diga eso, esas son cosas de Dios
MATEA.- (santiguándose) O del Diablo, ¡quien habe!
INGLES.- La viyen de esta rosario lo guarrda y lo proteya. (Se lo dá)
DON CARLOS.- Os lo agradezco “Mister chifil” (A su mujer).Pero mujer, solo a vos se te ocurre; ¡En la casa del patrón! Je je je !…
DOÑA JUANA.- Te dije que no viniéramos.
PATRONA.- (Aproximándose) ¡No os angustiéis mujer! Ved lo bonito que está el curro, está muy talegón, yo creo que va a ser flojo, ja ja j aja !
Todos ríen
DOÑA JUANA.- ¡Ay señora que cosas dice!, ¿Verdad que está rechulo?
PATRONA.- Muy chulo doña Juana, es una bendición para vuestra casa y una alegría muy grande para la hacienda, anda (Llama a señas a la servidumbre) deberías llamarle Bonifacio que aunque es el nombre de un pez, significa bonito, y el curro es bonito, ni que decir, bueno esa es mi opinión… vosotros sabéis, anda id a lavaros para que descanséis, mientras nosotros festejamos.
La patrona toma del brazo al patrón y se van a bailar en lo que los sirvientes ayudan a salir a doña Juana y junto a ellos van don Carlos con el rosario en la mano, el inglés busca pareja y se incorpora al baile, todos comentan el suceso.
Luz en fade out.
Es de día, el escenario aparece semidesnudo, es un patio con algunos trebejos, pasan por ahí el patrón y la patrona, un niño de unos diez años entra montado en un caballo de palo.
PATRONA.- (Leyendo sorprendida) ¿Habéis leído? ¡Ahora resulta que al tal don Alfonso de Alfaro le han dado licencia para comerciar vino de Zacatecas…!
PATRÓN.- Vaya que he leído, ¡suerte que tienen los arribistas! ¿¡ Es también llegado de las Canarias eh!?
PATRÓNA.- Dicen… y bueno, hay muchas novedades en la madre patria, tengo mucho que leer para esta tarde. (Salen)
Fuera del escenario se oye la voz del niño:
BONIFACIO.- ¡Arre vacas, uuuuuuuuh! ¡Arreeee! ¡Ehheeeeee, detengan ese animal!,… ¡vaca! (Entrando por el lado contrario al que salieron los patrones) ¡oooooooh caballito, oooh! (Hace como que se apea)
DOÑA JUANA.- (Entrando con un pan) ¡Eheeeee mi caporale! Mirad lo os tengo (Se agacha y le da un beso) esta torta la hizo para ti doña Matea y este rosario te lo regaló “mister shifil” el día que naciste, dijo que era para que te cuide y te dé buena suerte, te lo puse cuando tenías tres años, pero lo tiraste (poniéndoselo) pero ahora que ya cumples los diez, ya estás grandecito, así es que ya lo puedes usar.
BONIFACIO.- No mamá, yo pa que lo quiero.
DOÑA JUANA.- Es la virgen María, ¡la que te ayudó a venir al mundo!
BONIFACIO.- ¿Fue ella? ¿Qué no fue la Matea?
DOÑA JUANA.- Bueno si, las dos, cuídalo…
BONIFACIO.- (Acomodándolo en su cuello) está bueno, ¡Ahora; a partir la torta!
DOÑA JUANA.- Claro que si mi niño, pero vamos a la cocina. (Sale)
BONIFACIO.- ¡Ajjjjjjjja caballito, vamos por aquellas vacas! (Hace como que monta el caballo y relincha, se detiene al centro del escenario y se mira el rosario) Virgencita ojalá que vos me ayudéis a ser alguien importante, porque dijo la Matea que el número siete es de buena suerte y que si yo llegaba a los siete años es porque iba a ser muuuuy importante, y ya hasta los pasé, aajjjuuuuuua! (Sale)
(Oscuro)
El escenario está vestido con una mesa y al fondo se ve una ventana que da al campo, hay por ahí algunas sillas y enseres de cocina, doña Juana y su hijo parten el pan y festejan alegres el cumpleaños, afuera se oyen las voces de los vaqueros y de don Carlos el caporal.
BONIFACIO.- Oye mamá, ¿es cierto lo que dice la Matea?
DOÑA JUANA.- ¿De qué?
BONIFACIO.- De que voy a ser muy importante…
DOÑA JUANA.- (Abrazándolo) Pero si tu ya eres importante para nosotros.
BONIFACIO.- No, pero cuando sea grande, mira que quiero ser famoso como Camilo que fue uno de los caciques totorames más importantes o como Nuño de Guzmán, que derrotó a tata Camilo pa quitarle su territorio.
DOÑA JUANA.- Pero mi´jo, mire que usté será famoso por cosas mejores, no por ladrón o invasor, nomás no deje de encomendarse a la virgencita que trae en su rosario…
BONIFACIO.- (Yendo hacia la ventana) ¡Papaaaaaaaaá… ven a comer del pan que me hizo la bruja!
DON CARLOS.- (Desde fuera, riendo) ¡Ah que muchacho este, orita entro! (A un vaquero) Heyyy penco, ¡encierra esa bestia!
DOÑA JUANA.- Muchacho grosero, venga pacá y no le diga bruja a la Matea
BONIFACIO.- ¡Mirad que es bruja y lo sabéis todos!
DOÑA JUANA.- ¡Ya verás niño travieso! (Lo corretea por la cocina)
DON CARLOS.- (Entrando) Veremos ese pan a ver que tal le quedó a vuestra bruja.
DOÑA JUANA.- ¡Y de quién aprende el rapaz! ¿eh?
DON CARLOS.- Ya, es mejor que lo olvidéis mujer, son solo juegos, y a propósito de brujas ¿Sabéis que están pensando instalar un tribunal del santo oficio como el de la nueva Galicia, por culpa de tanta bruja al otro lado del río?
DOÑA JUANA.- ¿En Chametla dices?
DON CARLOS.- Ahí mismo; y cuentan que los indios acaban de terminar un templo dedicado a San Pedro, solo que el techo se ha debilitao, pues los ateos de Chametla y los que toavía adoran a sus propios Dioses, le han estado escarmenando porque no se acostumbran todavía…
BONIFACIO.- Junto con ellos debéis mandar a la Matea.
DOÑA JUANA.- Ahora probaréis la tarta, ¡Sentaos mozalbete! (SE dispone a partirla, pero repentinamente se lleva la mano al corazón y cae lentamente) ¡Oooooohhh!... ¡aaaaarrrrrggggggghh¡ ¡Me dueeeleeeee!
DON CARLOS.- (Alarmado) ¡Que os pasa mujer!
BONIFACIO.- (Asustado también) ¡Mamita, que os pasa mamita!
DON CARLOS.- Id y avisad al patrón, ¡Carajo!
BONIFACIO.- ¡Id vos papito, tengo miedo!, ¡mamaaaaá, mamitaaa! ¡Que os pasa mamá!
MATEA.- (Entrando) ¡Que grito son eso!, (Viendo a doña Juana en el piso) ¡Aaaaaayyyy, que le pasa a la caporala etá muy pálida!
DON CARLOS.- ¡Cuidadla mujer, voy por ayuda!..
MATEA.- (Revisándola) Epere señó… la caporala… ya no repira…
DON CARLOS.- (Histérico) ¡Estáis loca!
MATEA.- E vedá don Calo… su mujé; ¡etá mueta!
BONIFACIO.- (Abrazando al cuerpo) ¡Noooooooooooooooo!
DON CARLOS.- (Llorando) ¿¡Que le ha pasao Matea!?
MATEA.- E.. un ataque a corazón… e un ataque fuminante a corazón… etá mueta.
BONIFACIO.- ¡Vos tenéis la culpa, vieja bruja! (Se levanta contra ella) ¡Porqué no os largáis de una buena vez!
DON CARLOS.- ¡Ella no es culpable de nada, será mejor que os tranquilicéis!
BONIFACIO.- ¡Si; ella dijo que si yo pasaba de los siete me iba a pasar algo, largooo, vete!
MATEA.- ¡Pero senorhito!
BONIFACIO.- ¡Iros Matea!
Matea sale llorando a gritos, padre e hijo permanecen al lado del cadáver por unos instantes, luego el don Carlos se pone de pie y sale de prisa gritando al patrón, dejando a solas a su hijo, al lado de su madre muerta)
DON CARLOS.- ¡Patrón!, ¡Patrón!
BONIFACIO.- ¡Mamá, mamita, no me dejéis sin ti, mamita!
Ahí permanece a su lado unos momentos hasta que entran los criados de la casa grande a recoger el cadáver, el niño se hace a un lado y ve partir a su madre, se queda en el centro del escenario y lleva poco a poco la mano hasta su pecho para quitarse despacio el rosario y lo arroja con furia al suelo).
BONIFACIO.- ¡No os necesito! (Hace el intento de salir despacio, se detiene y regresa para recoger de nuevo el rosario) … Perdón virgencita, la que está aquí en mi rosario… ¡Te ha dolido? Mira que la cosa no es con vos, es contra la Matea esa, que me ha maldecido cuando nací, perdóname virgencita, pero te aseguro algo; es por vos que guardaré este rosario… (Sale).
(Fin del acto primero).
ACTO SEGUNDO
Al fondo se escucha música de la época, en un par de mecedoras los patrones conversan, él, lee en voz alta la gacetilla española mientras ella borda, es una tarde de 1655, Bonifacio tiene 33 años.
PATRÓN.- (n voz alta) “. . . Razón Por la cual informamos a todos los habitantes cultos de la nueva España, comprendida por los nuevos reinos, incluidos; el de la nueva Galicia en donde el finado tenía parientes, y a quienes ha dejado la mayor parte de su obra pictórica. Descanse en paz el prolífico pintor José de Rivera, fechado en setiembre de 1652”.
PATRONA.- Pues vaya que las noticias vuelan, estamos en 1655 y ya sabemos que murió don José de Rivera a quien Dios ha de tener en su santa gloria, ¡En otros tiempos todavía no estaríamos enterados.
PATRÓN.- Ahora escuche esto, -es de unos días-: “Bla, bla, bla, .. El fallecido obispo de Sonora don Andrés Pérez de Ribas, que al morir dejó un legado histórico digno de editarse para la posteridad…
PATRONA.- Supe de el que ayudó mucho a los yaquis y a todos los nativos de la provincia de Sonora.
BONIFACIO.- (Entrando) ¡Buenas tardes tengan sus mercedes!
PATRONA.- ¡Buenas las tengas Bonifacio!
PATRÓN.- ¿Todo listo muchacho?
BONIFACIO.- Todo listo patrón, Melecio está curando a la castiza y el becerro de la catalana ya dio sus primeros pasos, dejé encargados a los muchachos, me llevo al Nicolás que es el mas diestro en estos menesteres, pa entregarle a tiempo las reses a don Nacho de la Peña y López.
PATRÓN.- Es media tarde, calculo que estarás temprano allá.
BONIFACIO.- Si señor, antes de que oscurezca.
PATRONA.- Ten cuidado en el cerro ese que le llaman el de Zacatecas, dicen que hay mucho coyote y mucho monte…
BONIFACIO.- ¡Y que diga! La otra vez me perdí entre los chiviritales
PATRÓN.- Anda pues, con la bendición de Dios.
BONIFACIO.- (Haciendo una reverencia) Con la venia de sus mercedes pues… (Sale)
PATRONA.- Muy trabajador el muchachito, quien lo viera, (Suspira) No cabe duda que los años pasan, y no has de creer querido mío, extraño Castilla.
PATRÓN.- A mi también me llega la nostalgia a veces mujer…
PATRONA.- Ya volverá don Carlos y nos traerá noticias… "Insha'Allah", le va a dar un gusto ver a su hijo hecho todo un hombre y haciendo sus tareas.
PATRÓN.- Oye esa melodía mujer, que te recuerda ¿eh?, ven; dancemos…
Entre risas de complicidad se van danzando hasta salir de escena, en tanto que las luces se van desvaneciendo y la música permanece, al volver la luz al escenario, será en el cerro de Zacatecas y la música se escuchará un poco más fuerte para provocar un mayor impacto, ahí el don Bonifacio entre los matorrales.
BONIFACIO.- Oyeme bien Melesio, ya casi estamos donde don Nacho de l apeña, arréate a las bestias en lo que doy con esa y no dejes de decirlo lo de la paga, yo no dilato, (Inicia un soliloquio)
Porque si la maldita se pierde y si el patrón se entera se me arma, y mi padre confía en que lo dejaré bien parado, y no es eso lo malo, lo veo casi cerca, con don Nacho no vivo y lo cuento, mas me vale (Durante el trance tropezará, meterá los pies en hoyos, se cortará y alguna desavenencia mas ha de ocurrirle al desdichado) tener cuidado y de seguro sin la vaca no vuelvo, virgen de mi rosario ayúdame a encontrar al animal… si mi madre viviera, la angustia se la comiera, ella que tanta fe tuvo en este rosario que le dio un extranjero cuando yo nací… y que le dijo que me cuidaría… y que me haría importante… allá está la vaca, eeeehhhaaaaa! Vaca jija!, ¡ven acá bestía del averno!... (Por seguirla, se le rompe el rosario con una rama) ¡vaca espérate hija de tu mal dormir! (Se apea y busca) donde quedaron estas bolitas… ¡y la vaca se va!, eeeehhhha vaaacaaa, espérate animaaaaal! (Se quita el sombrero y lo pone como seña) Ahí te dejo sombrerito, en lo que atrapo a la vaca… vos me cuidas el rosario… (Sale) Méndiga vaca, si no es porque ya estás contada, (Desde fuera) Aaaaacaaaaaa! ¡Aguántame caballito eeeehhhhaaaaa! ¡Ayyy hijoeputa! (El escenario se va oscureciendo cada vez más hasta percibir solo siluetas, entra el Bonifacio) ¿Donde lo dejé? .. ¡Y la maldita vaca no apareció, estoy metió en tremendo lío!... aquí está mi sombrero… ¿y las bolitas? No las tiento… ¡aquí hay una! ¡..y otra!... jolines, ya no se ve nada… es tarde…. Voy a descansar, es lo mejor… mañana que disponga Dios…(Se dispone a encender una fogata) así está bien… hace frío (Saca del morral los tacos, los calienta y canta) Ayyyy mi madrís queriooooo, patria vieja que no me vió naceeeeeeer…. Están buenos los tacos que la chunga me hace… ¡ha mira; una bolita! Ya casi están todas… (Buscando) y mira en quién está aquí… ¿tuviste miedo? ¡eh? ¿Cómo habría yo de dejarte cuando más falta me haces virgencita del rosario… te pido pues; aprovechando el tiempo, cuidame en esta noche, que es tarde ya pa volver… y que el descanso tranquilice mi alma.
¡Ah! Y devuélveme con salú a mi pagrecito que anda por la tierra de Aragón, scomodando custiones de apellidos y de títulos que bastante le han costao (Se acurruca y cantando, poco a poco se va quedando dormido) ¡Alllla en castilla había una silla y el marques la reventoooooooo!
Fade out
Todo en silencio, solo la noche, pasados unos segundos y algún que otro ronquido y aullido de coyotes, la luz del alba se hace presente paulatinamente, en tanto nomás despierta el Bonifacio, reanuda la búsqueda de las cuentas del rosario.
BONIFACIO.- Ora si virgencita María la de mi rosario, ya con esta crioque son todas porque, a ver; tu vas aquí en el medio, y de aquí pabajo hay cinco bolitas; eso (Hace como que las acomoda en el piso) ya están, y en la puntita; la cruz, ora vamo a ver; son cinco tandas de diez, divididas por otra bolita… ¡Jolines! Me faltan dos! Y no me voy hasta que las encuentre… (Asi buscando fija su atención en las cenizas) ¡Hostia! ¡¿Qué es esto que me deslumbra?! ¡Jolines, se quedó pegada la bolita! ¡Pero y ¿esto que es!? ¡Hostia y pa acabarla de joer; consagrada! ¡Esto es metal! (Escarba) y hay mas… Malhaya y sea plata de a veras, si es asi; te doy las gracis virgencita mia, la de mi rosario ¡Y con suerte y es!... (Da un machetaz al lugar donde está la plata fundida y deja ahí el machete) ¡Lo dejo como seña pa volver porque esto se lo cuento al patrón aunque me falte una bola. (Sale raudo).
(Transición)
Con música de fondo sale el Bonifacio montado en su caballo por un lado del escenario y entra por el otro, y lo atraviesa para entrar de nuevo y cuando entra de nuevo, en el escenario aparecen los patrones en el comedor, Matea ya anciana les sirve la comida.
BONIFACIO.- (Entrando excitado) ¡Patrones, mirad lo que he encontrado y me late que es de lay la cosa!
PATRONA.- ¡¿Pero que te traes Bonifacio¡? Venís como alma que corretea el Diablo, ¿¡ha pasado algo?!
MATEA.- ¡No sea la de mala y le picó algún animal!
PATRÓN.- ¿Qué dices muchacho, respira con calma!
BONIFACIO.- ¡Mirad, mirad, que creo que es plata, lo encontré en lo de la loma de Zacatecas!
PATRÓN.- Dejadme ver y no os ilusionéis, que no todo lo que brilla es oro, ¡Matea servidle agua al muchacho!
BONIFACIO.- Al propósito y ya que lo menciona, me pareció bver también y no muy lejos trozos como de metal dorado, pero vos conocéis eso del oro de los tontos, por eso no muy le he hecho caso, pero esto patrón; que creo que es plata pura, ¡Miradle, miradle bien!
PATRONA.- Dejadme ver
Los cuatro se arremolinan alrededor del metal fundido y es entonces cuando Matea descubre la cuenta del rosario.
MATEA.- ¡Y esto que é… é una cuenta de rosario… (Misteriosa) Otra vé ese rosario de miter chifil
PATRÓN.- Alégrate ahora si hijo mío, que creo que tenéis razón, a menos que un conocedor diga otra cosa, ¡a fe mía que esto es plata! ¿De que oro de los tontos decías?
BONIFACIO.- He visto, y lo tengo bien visto, cuando regresé a por el rosario, lo que a mi ver es un grande yacimiento, estoy seguro de que esa loma y todas hasta el cerro de yauco están repletos de mineral, ¡escuchadme bien; que hay un cerro que le dicen el del águila, pasando el valle de la urraca allí nomás en donde está el volcán, tengo bien marcaos los pasos y el rumbo…!
PATRONA.- ¡…El águila, la urraca, de onde tanto pajarraco Bonifacio!
BONIFACIO.- Que les llaman así a esas regiones
MATEA.- Ya lo decía yo; que ese rosario te haría grande y mira que lo treinta y tré año son también fecha importante.
PATRONA.- ¿A que viene eso Matea?
MATEA.- Nada, que é la edá de Cristo.
PATRÓN.- (halando aparte al Bonifacio) Déjate de profecías mujer, ven conmigo Boni, vayamos con el tasador de las calles de la fortuna.
BONIFACIO.- ¡Nombre, que cuando venía en camino, me enteré que está en Durango, cuatro días ha!
PATRÓN.- Entonces vamos a por el Melesio que busque al Melquiades el totorame y que nos haga cruzar el río, y si en Chametla no encontramos, recorremos todo el reino de la nueva Vizcaya o vamos hasta la nueva Galicia, faltaba más, solo juradme que nadie sabe onde está el yacimiento.
BONIFACIO.- A fe mía que nadie patrón, ni de este ni del oro, me he quedao solo a dormir en el cerro… debo confesaros que perdí una res.
PATRÓN.- ¡Hablas de tarugadas Bonifacio, que si esto es plata me podéis comprar un encerradero y tremenda manada. (Salen eufóricos).
PATRONA.- ¡Esperen, voy con ustedes! (Sale tras ellos)
MATEA.- Yo también voy con utede, ahí que soledá recoja lo trasto (Sale corriendo).
Oscuro
Se ilumina el escenario y aparece toda la línea de coro, se celebra la gran inauguración de la mina, mujeres con sombrilla y hombres con sombrero, todos jubilosos, Bonifacio por todos lados estrechado y lleno de contento.
PATRÓN.- … Y aquí donde mi gran amigo el don Bonifacio Rojas, ha dado el tajo para abrir la peña, se abre al mundo este mineral que ha de llevar como principal nombre mesmamente “El tajo”, para gloria de la desde hoy conocida como el real de minas de nuestra señora del rosario. A continuación me voy a permitir leer el siguiente poema épico, cuyo autor es el notable escritor don Luis Fernando Garciabarraza, y a la letra dice así;
EL ROSARIO DE BONIFACIO
UN SABADO TRES DE AGOSTO;
UNA RES EL HOMBRE PERSEGUÍA,
EL MONTE ESPESO, EL CAMINO ANGOSTO,
DECLINABA CASI EL CALUROSO DÍA.
COMO EL PASTOR AQUEL DE LA ESCRITURA
DEJÓ EL REBAÑO POR SALVAR A UNA.
EL DESTINO QUISO QUE MADRE NATURA,
REGALARA AL HOMBRE AQUELLA FORTUNA.
TENÍA CONFIANZA EN AQUEL ROSARIO
QUE UN AMIGO LE REGALÓ DE NIÑO,
A LA VIRGAN SANTA LE REZABA A DIARIO
CON TERNURA Y FÉ Y CON GRAN CARIÑO.
LLEGÓ A LO ALTO DE LA LOMA A TIENTAS
Y UNA RAMA LE ROZÓ EL PESCUEZO,
TROZANDO AL PASO LAS TODAS CUENTAS
DEL MUY BENDITO SALTERIO EL REZO.
LA SANTA VIRGEN, LA VIRGEN MARÍA
TENÍALE LISTA LA SANTA SORPRESA,
SE ACOSTÓ EN EL SITIO, PUES ANOCHECÍA
Y DEL HAMBRE Y SUEÑO YA ERA PRESA.
Y PASÓ LA NOCHE SE DURMIÓ CANTANDO,
COMO CADA NOCHE SE DURMIÓ REZANDO,
EN LLEGANDO EL DÍA EL SOL CALENTANDO
DESPERTÓSE PRESTO A SEGUIR BUSCANDO…
Y ENCONTRÓ UNA CUENTA Y ENCONTRÓ LA OTRA
CUENTA QUE TE CUENTA LE FALTABAN DOS,
Y FALLÓ LA UNA, EN PRENSADA EN PIEDRA
Y SE FUE CORRIENDO ANCA SU PATRON.
EL PATRON LE DICE QUE AQUELLO ES PLATA
Y PREGUNTAN MUCHO POR AQUELLO BASTO
A TODOS LOS BARRIOS LE DABAN LA LATA,
POR SEGURO AQUELLO NO PODÍAN JURARLO.
POS PASÓ QUE PLATA Y NO OTRA COSA FUE
REGRESARON PRONTO HASTA AQUEL ALTAR,
DONDE HABÍA PERDIDO EL ROSARIO AQUEL
FALLANDO RAUDOS BASTO MINERAL.
LA NOCHE DE ANTES LO MARCÓ DE UN TAJO
PA SABER A DONDE ORA VOLVERÍA,
PA PONERLE EL NOMBRE NO FALLÓ TRABAJO
EN LLAMANDO “EL TAJO” A LA AQUELLA MINA.
A LA VIRGEN PURA, A SANTA MARÍA,
QUE LE DIO LA SUERTE PA ENCONTRARLO TODO
QUE LE DIO RENOMBRE, QUE LE DIO ALEGRÍA,
QUE LE DIO LA PLATA, QUE LE HA DADO EL ORO.
A ESA LE DEBE EL NOMBRE BENDITO
LA CIUDAD ASILO ESTA DEL ROSRIO,
AUNQUE NO LO NIEGO; EL NOMBRE ES BONITO
LE HUBIERA VENIDO MUY BIEN BONIFACIO.
LOS DESIGNIOS DE LA SUERTE SON UN MISTERIO
Y LA VIRGEN SANTA TENÍA PREPARADO,
QUE PERDIERA BONI AQUÍ EL SU SALTERIO
Y ESTE NUEVO PUEBLO SE VIERA POBLADO.
GRACIAS VIRGENCITA, MIL VECES GRACIAS
PR PAGAR CON CRECES TANTO SUFRIMIENTO
BONIFACIO SUPO LO QUE ES LA DESGRACIA
PERO AHORA SABE LO DE ESTAR CONTENTO.
Y CAUSA LAS CUENTAS DE SU ANTIGUO REZO
DE LAS CUALES LE FALTÓ FALLAR SOLO UNA
MIENTRAS QUE LA ENCUENTRA EL ALEGRE MOZO
LE ESTARÁ CRECIENDO LA SUYA FORTUNA.
BENDITO SEAIS QUERIDO ROSARIO
QUE LLEVA TU NOMBRE ESTE ENORME ASILO,
Y TODO ESO GRACIAS A MI BONIFACIO
¡POS QUISO EL DESTINO Y LA VIRGEN QUISO!
Todos aplauden con gran algarabía y se oye música festiva.
PATRONA.- ¡Ved todos hacia abajo, llega gente de todos lados!
MATEA.- ¡Mira ese chinito con carreta y ese negro de muleta!
PATRONA.- (Acercándose) Al final tuviste la razón Matea; el Bonifacio será importante, si n o por su fortuna, por su buen nombre…
MATEA.- Y mire que gracia a él; ¡nació ete mineral!
La música aumente su intensidad y algunos de los asistentes bailan una cuadrilla
Oscuro
Han pasado los años, la escena es a media luz, Bonifacio está en el lecho de muerte, no para de toser, alrededor está la patrona ya anciana y Matea, y alguien más de la servidumbre.
PATRONA.- (Angustiada) No es bueno que hables Bonifacio, es menester que descanses para que te revitalices.
BONIFACIO.- Sé que pronto estaré al lado de mis padres.
MATEA.- Y de patlón, que Dio tenga e su santa gloria…
PATRONA.- ¡No digas eso matea, Bonifacio sanará pronto.!
BONIFACIO.- (Con dificultad por la tos intensa) Sé que no señora, y por eso quiero hablar por última vez… El tiempo se me está yendo.
MATEA.- Déjelo que diga, pué que sea importante.
BONIFACIO.- (tosiendo) El oro… quiero decí en donde está el oro…
PATRONA.- ¿De que oro hablas Bonifacio?!
BONIFACIO.- Del que encontré… (tose) está en el testamento que se leerá en 500 años… dejé indicaciones de que sea traído aquí a esta ciudad bendita del Rosario, porque sé que el oro que ora hay… pronto acabrá…
MATEA.- ¡No me diga que hay má!
PATRONA.- ¡Calla Matea!
BONIFACIO.- Y el Rosario resurgirá de nuevo, y habrá bonanza… solo queda esperar a que mis herederos, todos los Rojas y Quevedo de la región… con todos sus descendientes… puedan disfrutar esa fortuna…
La patrona y Matea lloran a más no poder ante lo inevitable…
MATEA.- ¡Pero quién tiene ese tetamento mi niño!
BONIFACIO.- Mi albacea… el conde de Rojas y Catelo… solo puedo anticipar que la veta más grande de la historia está a trece pasos del centro del volcán del cerro del… (tose más gravemente) en mirando al ocaso… por la urraca, y… ¡por fav… ooo … aaahhhhh….!.... (muere)
MATEA.- (Llorando) Entonce hay que esperá hata año do mil y tanto!, ¡Ni quén viva señora!... ¡Ni quién viva! (Se acerca a proscenio ,mirando enigmática al público) A fin de cuenta e rosario de mite chifil le dio suete a mi niño… y se hizo famoso y su nombre sonará por lo siglo de lo siglo….!
OSCURO FINAL
viernes, 11 de enero de 2008
... De un escrito inconcluso aún sin nombre
En el pueblo la gente vivía su cotidianeidad; cada quien en lo suyo, en los patios los jóvenes se dedicaban a tejer sus redes para la temporada de pesca, en las cocinas las abuelas preparaban la merienda, en el río los que podían se bañaban y lavaban, todo se veía normal, de repente los ojos de Eulogia fijaron su atención en la parvada de garzas que se levantaron y emprendieron el vuelo no al cerro sino al otro lado del río, casi al instante se oyó una detonación que hizo eco en el cerro, como si el sonido hubiera rebotado para esparcirse por toda la comunidad para penetrar en los oídos de la muchacha que tapándoselos gritó; Maria se acercó y la abrazó tratando de entender lo que pasaba, Eulogia lloraba inconsolable mientras Maria le susurraba palabras de consuelo...
La gente en Chametla se sorprendió; camino de la plaza había un cadáver, con un solo balazo, solo uno; justo en el corazón, los jóvenes corrían por la calle del medio, algunos bajaban por los callejones, los trece hombres montados en su carreta fueron vistos salir en estampida con dirección a Botaira, nadie pudo hacer nada, la sorpresa los había desarmado desde antes, atónitos vieron marcharse al grupo.
Los pájaros se quedaron callados y los perros aullaron lastimeramente, en el río, aquel presentimiento le había dado fuerzas a Eulogia para que se parara con la mirada perdida y las quijadas apretadas como conteniendo la rabia de saber algo que todavía ignoraba, no sabía que era, pero sentía que aquello que estaba pasando en Chametla, la involucraba directamente a ella, limpió sus lágrimas con el puño de sus mano, y emprendió la marcha por la cañada para subir a la calle del medio.
María la siguió en silencio, tras ella se formó la comitiva, Juan su hijo menor y Mariquita le siguieron, detrás iban todos los demás que se divertían en las aguas del río, como en la procesión del silencio. . .
La gente en Chametla se sorprendió; camino de la plaza había un cadáver, con un solo balazo, solo uno; justo en el corazón, los jóvenes corrían por la calle del medio, algunos bajaban por los callejones, los trece hombres montados en su carreta fueron vistos salir en estampida con dirección a Botaira, nadie pudo hacer nada, la sorpresa los había desarmado desde antes, atónitos vieron marcharse al grupo.
Los pájaros se quedaron callados y los perros aullaron lastimeramente, en el río, aquel presentimiento le había dado fuerzas a Eulogia para que se parara con la mirada perdida y las quijadas apretadas como conteniendo la rabia de saber algo que todavía ignoraba, no sabía que era, pero sentía que aquello que estaba pasando en Chametla, la involucraba directamente a ella, limpió sus lágrimas con el puño de sus mano, y emprendió la marcha por la cañada para subir a la calle del medio.
María la siguió en silencio, tras ella se formó la comitiva, Juan su hijo menor y Mariquita le siguieron, detrás iban todos los demás que se divertían en las aguas del río, como en la procesión del silencio. . .
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muerte inesperada
miércoles, 3 de octubre de 2007
CHAMETLA DE MIS AMORES
"A ORILLAS DEL CERRO ESTÁ EL CASERÍO
CERQUITA DEL MAR, A UN LADO DEL RÍO...
CHAMETLA BONITO CHAMETLA QUERIDO
CAMETLA POESÍA, CHAMETLA; EL MÍO...
YA NO HAY CHÍA, YA NO HAY PIRÁMIDES A LA VISTA, YA NO HAY TANTO, SOLO AUSENCIAS... PERO ESAS ACABAN Y ELLA SIGUE AHÍ EN ESPERA DE REGRESOS, CON SU HISTORIA A CUESTAS, CON SUS PUERTAS ABIERTAS, CON LOS RECUERDOS A FLOR DE TIERRA, CON LA ESPERANZA DE PRESENCIAS...
POR ESO QUIERO VOLVER CERCA DE CHAMETLA Y DESENTERRAR SU PIRÁMIDES Y PLANTAR MÁS CHÍA Y ESCRIBIR EN SUS CALLES LA HISTORIA NUEVA Y ENGRANDECER SU RECUERDO Y NADAR EN SUS MARES Y BAÑARME EN SU RIO Y CORRER DESNUDO COMO ANTAÑO POR SUS PLAYAS HASTA HOGARME CON SU AIRE PURO.
miércoles, 22 de agosto de 2007
¡Ay mi Botaira!

Cae la noche en Botaira, los nextlinqueros refulgen al calor del hogar, allá en el lago de los lagartos los sauces llorones guardan silencio pues duermen, las gallinas se sientan en sus cacareos y los perros hacen una pausa en sus aullidos, todo es silencio...
Las hadas de los mitotes aprovechan esos momentos para aguzar los oidos, ellas perciben hasta el estertor de la muerte dentro de cualquier casa, ese es el momento en que ellas se alimentan de los chismes ocurridos durante el día para despues, una vez que pasó el barco de los sueños, desperdigarlos por las calles y rincones más escondidos, ahi donde los amantes se roban besos furtivos , ahi donde los secretos de inmoralidad de algunos se mezclan con la fé en la esparanza de que nadie sepa nada nunca, en cualquier parte se meten y de cualquier parte sacan la información para que los rumores crezcan o se reinventen, el caso es que hay que sembrar cizaña y desconfianza entre sus moradores para que la rutina desaparezca, aunque el sauce llore y al perro ladre o las gallinan sigan cacaraqueando, ellas no descansarán, cuando han absorvido la esencia del pregón, se desperezan satisfechas a esperar a que el reloj marque las once de la noche, entonces hace su aparición en el infinito el enorme barco cargado de fantasmas y pesadillas para robar el sueño a los Botairenses, entonces los perros despiertan de su mutismo y arrojan mordidas al espacio con la intención de alcanzar la nave que vuela por sobre el pueblo, y ellos la siguen mordisqueando las cadenas que arrastra sin descanso hasta que se va difuminando por el camino rojo que va a Sabaiba, lo ven desaparecer por encima de Chametla y todo vuelva a la normalidad, entonces es cuando las hadas ponen labios a la obra y empiezan a recorrer pensamientos susurrando los chismes para que todos lo sepan y la desverguenza acalore a muchos,y asi la rutina sigue, sin algo de monotonía, por eso amo Botaira porque los mitotes son divertidos y duelen pero no duelen, nada de daño hacen, no marcan ni te provocan rencor, por eso ahi nadie se odia, todo es amor...
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¡¿chametla, como te olvido?!


En la secundaria hacíamos equipos de trabajo, para las investigaciones o tareas que teníamos que hacer, algunas veces exploramos la cueva de la campana, otras el río, otras -y a ello me quiero referir-, explorabamos el panteón, eran aventuras enormes, realmente lo hacíamos por cariño al experimento y la emoción, porque usabamos el equipo para reunirnos y vivir esas experiencias, ya no era tanto por las tareas, la vez esa del panteón; nos llegó la oscuridad del sol poniente... no nos decidíamos a abandonar la búsqueda del ansiado tesoro, solo por no haber estado ahi en vano, a punto de rendirnos alguien descubrió al ras del suelo lo que aparentemente era una olla, con la adrenalina recorriendo nuestros cuerpos nos dimos a la tarea de escarbar cuidadosamente y efectivamente nos dimos cuenta de que era una enorme olla, pues a medida que escarbabamos alrededor, más grande era la circunferencia, empezamos a hacer conjeturas, "que tal si tiene un tesoro" -dijo el nato, "no!, un muerto" -dijo el Bernardo, - puede ser las dos cosas exclamó el Pablo, "chinguesumadre, y ya es tarde yo tengo miedo, ¿que tal si nos sale un muerto?, mejor vamonos pa la casa, mañana volvemos" -exclamó una voz entrecortada, en efecto la noche caía ya sobre nuestras espaldas, el temor nos hacia sus presas y el temblor de nuestras manos nos ponian en riesgo de destrozar la descomunal vasija. ¿Pero como irnos? ¿y que tal que a alguno se le ocurría volver antes que los demás?, teníamos que fijar una hora para volver juntos, no se valían las traiciones, pero si las desconfianzas, "¡Juremos!" -dijo alguien, y si; juramos, pusimos todos nuetras manos sobre el tesoro y solemnemente acordamos no decir a nadie ni contar nada, ni hacer referencia al paseo de esa tarde, mañana a las cuatro nos veríamos todos para llegar juntos, chin chin el que llegue primero...
Nos fuimos todos con la emocion a cuestas, nos mirabamos de reojo al separarnos, con la inseguridad de que el otro rajara, la maldita carcoma de la traición no nos dejó por un buen rato, hasta que cada uno llegó a sus casas.
Esa noche después de la cena luego de pensarlo mil veces y hacerme mil preguntas, lo decidí y rompí el juramento; le conte a mi tia Mariquita, era necesario que compartiera eso por si alguno de los otros nos traicionaba, era necesario que hubiera testigos de que era un tesoro de cinco, luego de haberselo dicho descansé un poco, y me fui a dormir, pero oh Dios! no pude!, la emopcion me incitaba ya a dar de vueltas. ya a levantarme, tentado estuve varias veces a ir al panteón antes de que me traicionara uno de los otros, ah, de no ser por mi cobardía! pero el remordimiento por mi falta al juramento hizo que mu conciencia no me dejara razonar, por fin gracias a no se que cansancios o atarantos me quedé dormido, al día siguiente, arrepentido de lo que hice y de mis malos pensamientos, decidí contarle a mis compañeros de equipo lo que habia hecho, entonces todos aceptaron con pena que también lo habían contado y que pensaron lo mismo y que habían decidido o no, pero no durmieron, así es que una vez lavadas nuestras conciencias nos dimos a la tarea de escarbar, nuestras miradas sonrientes se cruzaban a punto de las lágrimas por la emocion, casi estaba al descubierto nuestro ansiado tesoro, entonces sucedió: ¡logramos desenterrar la olla! y al levantarla cayo de nuestros dedos hecha añicos, pero no importaba, lo que valía era el contenido, esperabamos encontar por lo menos una fugurilla o malacates, que sé yo, escarbamos ansiosos la tierra que se desbordo del interior y ahi estaba; ¡NADA! solo polvo hasta los huesos del difunto se habian hecho polvo, seguramente era un indio pobre, pobre indio!
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jueves, 9 de agosto de 2007
¿Que que es eso de Botaira?

Botaira existe en mi imaginación; tuve que inventar un lugar para haber nacido, porque el otro me trae malos recuerdos... y Botaira es en realidad fantástico.
Cierto; su gente es la misma: en un instante pueden estar haciendose una limpia contra el mal de ojo y pidiendole a la virgen de Guadalupe que les ayude, asi de contradictorios; en un instante pueden estar diciendo que te aman y mentarte la madre, en un instante pueden llorar ante ti por que ocupan dinero para que les prestes y nomás se los prestas y se ríen de ti y no te vuelven a hablar para no pagarte, en fin la gente de Botaira y la de allá son parecidas en todo, solo existe una diferencia; la gente de Botaira no existe....
La gente de Botaira no hace daño, no te roba, no te miente no se rie de ti, no te abusa. Aunque lo haga.
Botaira es un lugar muy parecido al paraíso pero muy parecido al infierno o sea muy parecido a ese lugar que prefiero guardar en mi recuerdo, también hay un lago habitado por lagartos, tambien hay parientes malos (peor que los lagartos), de esos que no se preocupan por ti, a menos que se trate de hacerte daño...
Botaira es un lugar lleno de fantasía donde noche a noche como a eso de las once se escucha pasar el barco de los sueños que los va desperdigando a su paso sobre los techos de los hogares en tinieblas, para luego irse con dirección a SABAIBA acosado por los ladridos de los perros.
Botaira es un pueblo imaginario en el que a más de dos le gustaría vivir, porque ahi todo es eterno, todo es maravilloso, hasta los pecados.
En Botaira viven personajes similares a los de allá, solo que los de Botaira son ficticios, solo que en Botaira aunque te maten no mueres, aunque te odien no sufres, aunque te señalen no te sientes infeliz...
Eso es Botaira, de ahi soy.
miércoles, 8 de agosto de 2007

CHAMETLA PUEBLITO HERMOSO, PUEBLITO HERMOSO DONDE CRECÍ, SUS CALLES Y CALLEJONES Y SUS CASITAS CON SU JARDÍN...
ALGO ASÍ DICE UNA DE SUS MÚLTIPLES CANCIONES, ES QUE CHAMETLA EN LA HISTORIA DE SINALOA SE ESCRIBE APARTE, PORQUE DE QUE TIENE SUS DETALLES, LOS TIENE: SUS CASONAS -COMO LA DE MI MADRINA CHEPINA- EN RUINAS DICEN, OJALÁ LA RESCATARN Y LA CONVIRTIERAN EN UN RESTAURANTE O ALGO PARECIDO, YA DE PERDIDA UN LUGAR DE DESCANSO PARA EL VIAJERO-, Y SU HISTORIA... CUANTAS HISTORIAS SE COCINARON ENTRE SUS MUROS, AÚN TENGO GRABADA EN MI MENTE LA IMAGEN DE MI MADRINA YA VÍCTIMA DEL ALZHEIMER, EN EL SUELO COMIENDO PLÁTANOS CON TODO Y CÁSCARA, ALGO LAMENTABLE QUE AÚN AHORA ME PONE EL CUERO CHINITO, EN FIN; SUS CALLEJONES, SUS PERSONAJES PINTORESCOS, SUS CERROS, SUS SIETE CUEVAS, SUS PLAYAS, SUS LEYENDAS, SUS VERDADES, PERO SUS CANCIONES, HAY UNA QUE TENGO POR AHI GRABADA EN VIVO, LA CANTA POR SUPUESTO LA UVA DE JUAN MURILLO NO ME ACUERDO QUIEN ES EL AUTOR PERO ES UNA CANCIÓN TODA POÉSIA, VOY A RECUPERARLA PARA INSERTARLA EN ESTE ESPACIO.
Chametla querido.

En Chametla pasé los días más grandes de mi infancia, el Baluarte fué testigo de mis pleitos con el cande, de mis viajes por "barundas pa la hornilla" los cubetaszos de agua de pocito y una muerte aterrorizante...
Chametla y sus cerros y sus cuevas, son parte de mis más entensos recuerdos, la capilla de mariquita, mis tiempos como monaguillo del padre Quiroz, la secundaria, mis cuates el Fernando Nava, el profe Heraclio.
Los malacates, las ollitas de barro negro los matachines los tamales de frijoles, uf! Chametla no es parte de mi historia, creo que yo soy parte de la suya...
ASI NACIO CHAMETLA
La leyenda dice que; mucho antes de que nacieran muchos Dioses, a la región sur del estado de Sinaloa que comprende las márgenes del río que hoy conocemos como el “río baluarte”, llego una tribu de totorames que –posiblemente- eran una degeneración de las razas del norte del Estado, o del Estado norteño de Sonora, existe la posibilidad de que las tribus de Yaquis se hayan mezclado con las de Coras nayaritas, lo que dio origen a una civilización que fue a ubicarse justo en el sitio al que dieron por nombre; Chiametlan. Dice el mito que un día, en el que luego de una larga caminata, un jovenzuelo de nombre xolotl reposaba sobre una enorme roca y a la sombra de un “uvo”, tras la ingestión de un preparado a base de tecomate al que ellos llamaban “duérmete niño”, por el efecto de relajación que causaba; como en éxtasis escucho la voz de un Dios que decía; “Escuchadme Xolotl, hijo mío en quien tanto confío, has de conducir a la tribu a un lugar sobre las playas del río, ahí encontraras una señal, cuando la hayas reconocido, será que llego el momento de fundar un nuevo imperio...” al despertar, el joven contó a los mayores y a los sacerdotes que viajaban con el, lo que había soñado, y le creyeron... porque era un joven respetable y siempre había luchado por el bien de la tribu, fue entonces que decidieron marchar en busca de la señal esperada, no tuvieron que atravesar enormes desiertos porque ya lo habían hecho desde Sonora, ni tuvieron que durar cientos de años, pues ya habían pasado desde que nacieron como seres sociales, ni esperaban encontrar un águila o alguna serpiente, ni signos en el suelo, ni que les cayera comida del cielo,... ya todo estaba dicho y hecho, la señal seria clara; Pues dice la leyenda; que aquel joven caminaba al frente, con una enorme beca sobre su cabeza, como era costumbre en los grandes personajes de esa época,.. ellos usaban esa especie de Chía que les confería un estatus de superioridad y casi divino, razón por la que eran obedecidos y respetados como jefes y sacerdotes de gran envergadura, y el, se había ganado ese grado, se dice entonces; que caminaban por las playas del río con dirección a las inmensas playas vírgenes de la costa marítima, cuando Xolotl se sintió agredido y asaltado, al grado de perder su chia a garras de un ave, puesto que le fue arrebatado por un enorme chivicoyo que les sobrevolaba... así, a secas, eso no podia ser tomado como la señal que esperaban, de no ser porque al ir tras el, por ordenes del líder, un niño la encontró tirada sobre una planta que en la actualidad se conoce como salvia, y a los pies de un cedro, ahí se sentaron a descansar tras la fatigosa persecución, y ahí, el hombre de la chia que la había recuperado justo sobre aquella planta de la que sacaban la semilla a la que daban precisamente el mismo nombre, -pues tenían ellos, costumbre de preparar un brebaje a base de las semillas de esa planta-, esas semillas eran conocidas como chia, que acostumbraban mezclar con miel y jugo de frutas agrias para refrescarse, por eso fue que decidió asentarse en ese lugar al que en honor a tal acontecimiento y a tales razones dieron por nombre; Chiametlan, que significa lugar de chias. Se establecieron sin mas, y se distribuyeron a ambos lados del río al que llamaron río Chiametlan y se dispersaron a lo largo del mismo y a las faldas de un enorme peñasco que surgía de aquella inmensidad marítima y al que creyeron un vigía por estar rodeado de agua, (así se les conocía a las islas y peñas enormes sobresalientes de las aguas) además de que era un vigía, al establecerse ahí, lo usaban también como atalaya y puesto de observación, doble razón para que hasta la fecha el enorme escollo conserve el nombre del cerro del vigía, ahí en lo alto se estableció el líder, y se mando construir un enorme espacio para el juego de pelota y acondiciono las siete cuevas para atesorar las pertenencias tribales. (Aun hoy, si se cuenta con el equipo apropiado, es posible desentrañar del escollo grandes muestras artesanales de aquella gran civilización), allá en lo alto, eran las grandes celebraciones, allá en lo alto, eran los grandes honores, y adaptaron un espacio al que actualmente se le llama el valle de las tinajitas para domesticar a los chivicoyos, símbolos de la naciente cultura... ahí les molían el maíz y el pescado seco mientras las exóticas aves –para entonces sagradas a los ojos de los totorames - comían, ellos molían la sal, que luego llevarían al tianguis para intercambiar por enseres y alimentos, con tribus que cruzaban desde Ixtlan hasta Sinalobola, que era como se conocía a esta región, para surtirse de tabaco y de ixtle... Por esa época se corrió el rumor de que había pasado por ahí un hombre que portaba el nombre de “nube gris”, y que viajaba desde la mítica ciudad de tenochtitlan en busca de una señal, a nadie le sorprendió, pues esas culturas siempre estaba en espera de señales para poder existir, se decía que lo habían visto descansar entre los manglares, unos días alimentándose de higueras silvestres, otros días alimentándose de mezquite o guamúchiles. Los que iban a la pesca del camarón y tortuga para preparar los platillos favoritos de Xolotl le daban a comer el cazon o el bagre que ellos no apreciaban y que el extranjero preparaba de una manera para ellos extraña, pero deliciosa al fin de cuentas, ellos le contaron a Xolotl que el fuereño acababa de llegar de una isla llamada mezcaltitan en la que había tenido un enfrenamiento con el principal de la tribu y con el que finalmente había entablado amistad embrujándolo con su sapiencia y los conocimientos que tenia en relación con los tiempos, los totorames le platicaban todo esto a Xolotl y de otras conversaciones con el extraño, y Xolotl quedaba tan fascinado que al tercer día mando a buscarlo,.. cuando “nube gris” subió a sus aposentos, Xolotl ya le estaba esperando con una comida preparada a base de ranas y camarones y su bebida favorita “el duérmete niño”. “Nube gris” le contó que en efecto, había recorrido inmensos mundos y grandes señoríos y le aclaro que muchos de esos mundos, eran conocidos por pocos, Xolotl se intereso por sus aventuras y le llamo mucho la atención la historia del enorme disco del tiempo que a sugerencia de “nube gris”, la gente de Mezcaltitan se había llevado rodando hasta la capital del gran imperio Azteca, pues les había asegurado que si ellos entregaban el disco a los gobernantes de la gran ciudad, les tendrían en gran estima, (aquel enorme monolito es conocido actualmente como la “piedra del sol” o el “calendario azteca”) y con el se regían en la gran urbe. “Nube gris” permaneció junto a Xolotl durante siete lunas, contándole sus grandes hazañas, y una mañana de la luna siguiente se marcho, dejando parte de su sabiduría al joven aquel, que en un sueño los dioses habían elegido para patriarca de la tribu Totorame, y aquello no fue en vano, pues Xolotl aplico en bien de su gente todo lo aprendido. Chiametlan crecía en territorio y en sabiduría; una vez establecidos, se fundaron escuelas y centros de entrenamiento para los guerreros, pues aunque eran una tribu pacifica debían estar preparados por el caso de algún ataque enemigo... Era día de gran fiesta, hacia treinta y seis lunas que habían llegado a esas tierras, bajo el vigía, los danzantes matachines, la pascola y la norteña danza del venado eran apreciadas por el populacho, mientras que el duérmete niño, el peyote y el tejuino, circulaban al por mayor, dicen que en el centro de la gran Chiametlan en el lugar donde actualmente esta la plaza principal, había una enorme pila de cantera en donde se bañaban los paseantes para mitigar el calor, y que ahí en esa gran pila, se habían ahogado muchos visitantes por el efecto de las parrandas que acostumbraban en esas festividades y esa ocasión no fue la excepción, los visitantes del señorío que se trasladaban de lugares distantes, eran atendidos por los lugareños y los agasajaban con potzol, tixtihuil, y agua de chia. Por las calles sonaban los tambores, los cuernos y las grandiosas caracolas. (hoy en dia, los totorames continuan agasajando a los visitantes con platillos ancestrales por las fechas mismas de tal festejo) En el tianguis los matatecos ofrecían al mejor postor los equipales y petates mientras que los cacalotecos remataban sus hamacas y tapetes, y los orgullosos totorames exponian su famosa alfareria, por medio de la cual contaban la historia de su fundación, el muñeco mas vendido era el que representaba a Xolotl con la chia –o manto-, pendiente de su cabeza y que además se había vuelto una pieza de vestir muy popular, al grado de que no solo los grandes señores la usaban sino que había tal libertad para ello, que hasta las mujeres de los carniceros podian portarla, el día era especial; sobre todo porque el festejo era un pretexto para que los sacerdotes y mayores de la comunidad confirieran el titulo de gran señor a Xolotl que a partir de entonces seria conocido en todo el señorío y allende las fronteras, con el nombre del gran señor Xolotlzin. Le rindieron pleitesía los famosos guerreros cahitas con los que habían entablado muy buenas relaciones y de entre quienes habían escogido a los mejores para que los iniciaran en las artes guerreras, y eso era bueno pues los cahitas tenían la fama de merendarse a sus enemigos mas importantes.., andaban por ahí muchos tahues, recelosos pues temían desagradar a los cahitas, sin embargo a la sombra del gran señor Xolotlzin y dentro del territorio Chiametleco debía predominar la paz por lo que los pacaxee, los acaxee y los xiximes –que aunque también eran canibales, en esta ocasión su instinto pasaba a segundo termino, pues no eran tiempos de guerra, sino de fiesta y paz-, deambulaban felices por el tianguis ofreciendo sus cosechas, los visitantes iban y venían, desde las pirámides ubicadas junto al valle de las tinajitas hasta el campo funerario (que estaba ubicado en el centro de la gran urbe y en donde eran sepultados, sin distinciones, desde gente del mas rancio abolengo, hasta los tamemes y taspanadores, pero que debido a la explotación y destrucción de los conquistadores, que con su devastamiento redujeron el señorio a un monton de casuchas, (ahora el camposanto se localiza en la entrada a la comunidad), y subían hasta la séptima cueva rodeando por el juego de pelota y admirando los enormes zoológicos de Xolotlzin quien orgulloso permanecía sentado, mientras que a sus pies estaba su gato consentido,... desde ahí, desde lo alto de la pirámide edificada en su nombre y sobre la cual actualmente yacen las ruinas del primer templo cristiano totorame, el observaba el trajinar constante de los lugareños y visitantes en aquel gran día, y de vez en cuando el recuerdo imborrable de “nube gris” acudía a su memoria. Se hizo un silencio enorme y su embeleso fue interrumpido por los sacerdotes y los ancianos para hacerle saber que era el momento de elegir y nombrar a los jefes militares, que en esta ocasión serian elegidos en contra de la costumbre; de entre los plebeyos, (es bueno insistir en el modo moderno que tenia Xolotlzin de gobernar, eso fue lo que lo hizo diferente de sus antecesores y la herencia mas valiosa para quienes le sucederían, seria esa precisamente; la de no hacer distinciones de clases sociales.) pues eran una nueva nación, al enterarse los asistentes de esa nueva modalidad, un murmullo recorrió las calles de chiametlan, algunos parecían inconformes y Xolotlzin al percatarse se puso de pie alzando una mano; el murmullo cesó, y los cientos de cabezas dirigieron su mirada a lo alto de la pirámide, Xolotlzin les hablo como había aprendido de “nube gris”, con clama y con la vista fija: “hermanos míos, amigos míos.... es costumbre y lo sé, elegir a nuestros dirigentes de entre la realeza, pero este es un señorío que comienza, un señorío de los tiempos nuevos, y tengo conocimiento de que en estos nuevos tiempos, los sistemas políticos de mundos lejanos y nuevos señoríos, funcionan diferente y funcionan bien, es menester por ello, acatar las disposiciones que rigen a las culturas florecientes como la nuestra y si la nuestra no funciona bajo este nuevo régimen les pido me lo demanden”. Les hablo claro, les hablo breve, y les hablo convincente, una ovación de admiración se dejo escuchar y acto seguido se procedió a la selección. Se constituyo un decenvirato (era un comité integrado por diez hombres) que tuvo como resultado una recopilación de leyes que agradó a todos los visitantes, inicialmente el decenvirato tendría una vida de doce lunas, sin embargo debido al notable éxito, permaneció al frente de los nuevos estatutos por mas de cien lunas. En adelante, habría muchos cambios en la política, que de alguna manera enriquecieron el devenir de aquella cultura. El decenvirato, que originalmente había tenido escaso poder al aplicar las leyes y cuidar los intereses totorames, y otras culturas, se convirtió en un órgano fundamental de poder; declaraba la guerra cuando era necesario y firmaba la paz, establecía alianzas con otros señoríos y mundos poco conocidos, decidía la fundación de establecimientos para que vivieran las personas que llegaban de otras culturas al cobijo del señorío, y administraba las finanzas públicas. Chiametlan tuvo en ese periodo, su etapa de mayor expansión, en pocas lunas, se convirtió en una verdadera potencia tanto en el comercio como en la política, gracias al apoyo de sus vecinos de la sierra quienes empezaron a seguir su ejemplo... Con el paso del tiempo Chiametlan logro dominar sus costas, estableciendo colonias de pescadores que al servicio del gran señor Xolotlzin, perfeccionaban sus sistemas de captura del camarón entre otras especies, usando novedosos sistemas que también revolucionaron la actividad pesquera. Pasaron muchas lunas después de la muerte del gran Señor Xolotlzin que murió en su trono rodeado de seres que le amaron y le respetaron hasta sus últimos días, en ese entonces el territorio de su señorío se había expandido hasta abarcar desde la región que hoy ocupan el río de las cañas y el río Elota. Para entonces, el titulo que se le daba al que poseía el mando era el de cacique, (quiero hacer alusión a una extraña ave negra de lomo amarillo que llego una vez al aviario de Chiametlán y devoro a casi todos los chivicoyos, esa ave fue reconocida por el poder con que destruyo a la cría de aves de los totorames y la llamaron cacique) y el cacique que estaba al mando a finales del siglo XV y que era descendiente de aquel joven aventurero, era conocido como Xahualt, quien al igual que sus antecesores había seguido gobernando con sabiduría y nobleza, Chiametlan había creado durante varias generaciones un gran imperio manejado aun bajo el novedoso sistema del decenvirato, como resultado de este crecimiento, los Totorames entraron en contacto con los mundos cercanos, entre ellos estaban las tribus de mayos sonoreses y los huicholes nayaritas (de quien –insisto-, posiblemente descendían) y con quienes compartían gran parte de su cultura, su religión, y su arte, en esos tiempos en los que el territorio era tan basto surgieron algunos problemas dentro de la gran Chiametlan; ciertos estratos sociales contagiados por las costumbres de otros señoríos empezaron a perder los altos niveles de incorruptibilidad y la conformidad de sus preceptos morales que eran los que caracterizaban a sus antepasados. Xahualt se vio en la necesidad de portarse enérgico e instituir nuevas leyes o cambios en las ya existentes, mismas que perdurarían hasta la llegada de los españoles, estos cambios aumentaron el prestigio de Chiametlan y sus gobernantes, consolidando al señorío como uno de los mas notables, de mayor influencia y mas importantes de los mundos conocidos hasta ese entonces, y su fama trascendió fronteras y mas allá de las paredes de los grandes templos y palacios de la gran Tenochtitlan, eran conocidas las hazañas y el poder de los totorames y aun en estos días en los muros de aquellas edificaciones incluso en la misma Teotihuacan junto a la pirámide de la luna o en el mismo palacio de las alas se pueden apreciar jeroglíficos que aluden a tales hechos, y en sus viejas paredes esta vivo el recuerdo de los chivicoyos y caciques con alas de mariposas..... Sucedió que a principios del siglo XVI, una mujer que era conocida como gran señora o cacica por ser la esposa del cacique, dio una hija a Xahualt, y que por haber nacido en el año tres roca, venado, según el calendario del sol que para entonces era el que regia todos los mundos conocidos; le dio el nombre de Tonalli. Sucedió que al nacer Tonalli, murió la madre, la vieja comadrona mando el aviso a los aposentos del cacique y acto seguido enterró el ombligo para proceder a bautizarla con agua, siguiendo el rito común, levanto al cielo a la recién nacida y pronuncio las palabras de rigor; “Tizancli; que das vida para soportar nuestra estancia en este mundo ingrato, mira esta agua limpia que alegra y refresca al corazón, y lo despierta, esta agua hará que esta niña este al pendiente y no este de floja, ¡ Madre de todas las criaturas, defensora de los niños recibe a esta niña, y protégela como si fuera tuya, y tu Tonalli; habéis de estar dentro de casa como el sentimiento dentro de tu ser, no habéis de andar fuera de ella, no habéis de tener costumbre de ir a ninguna parte, habéis de ser la ceniza del nextlinquero en el hogar. Habéis de ser la hornilla donde se pone la olla, en este lugar os entierra nuestro señor, (porque los palacios estaban hechos a base de tierra) aquí habéis de trabajar y vuestro oficio ha de ser traer agua de los pozos del río Chiametlán y moler maíz en el metate y ahí habéis de andar junto a las cenizas”. esto lo dijo porque era la costumbre, pero en realidad la hija de un importante cacique no seria esclava jamás ni haría las labores propias de la servidumbre... por eso se enterraba el ombligo para si alguien quería irse lejos, tuviera razón de regresar, y así era el ritual que tenían por costumbre cuando nacía una niña, por eso enterraban el ombligo, para que echara raíces, y tal vez fue porque en el palacio de Xahualt no pudieron encontrar la hornilla, que la niña siempre soñaba con volar, pero eso era prohibido, las niñas no tenían la misma libertad que los niños, por lo tanto no podían soñar ciertas cosas, mucho menos hacerlas. Cuando Xahualt se enteró de que a pesar de que cubrieron la vagina de la cacica con hojas de sábila tatemadas y hojas de salvia para que la chía hiciera su efecto, y a pesar de que la inundaron de orina caliente, Queleque se la llevó, fue cuando recordó que hacia unos días en las faldas del vigía junto al río, muchos habían escuchado en tres ocasiones, en una sola noche, el canto del tocolotl y eso era sin duda; el mas seguro presagio de muerte. Cuando la mujer iba a ser sepultada, Pahua su hermano, se enfrento a Xahualt, pues le ofreció setenta esclavos que tenia prisioneros en Matatán para sacrificarlos en sus exequias, sin embargo, fiel al legado de sus antecesores Xahualt se negó, lo que provoco un escándalo en el señorío. Cuando todos se enteraron que una reina camino de los dominios de Queleque había partido como una esclava, como un perro, sin un sequito que hasta las mujeres de los tinajeros llevaban con ellas, se escandalizaron, a pesar de que sabían que los últimos gobernantes eran mas sensibles a ese tipo de manifestaciones desde que asumió el poder el gran Xololtzin... Cuando Tonalli creció y pregunto por su verdadera madre, su nana le platico que su madre había ido mas allá del infinito, hasta aquel cielo azul sobre el cual había diez cielos mas, y en el décimo existía una gran ciudad mas grande que Chiametlán, hecha de obsidiana de color verde con bosques de perlas de todos los colores y calles de caracolas y pirámides de conchas, donde los días y las noches eran de goces y alegrías, en donde no tenían que comer y beber porque no lo necesitaban, y por ahí andaban todos los dioses, Eso tranquilizo a la niña, y luego le contó la historia de la madre de todos los dioses que dio a luz un cuchillo de obsidiana, era un cuchillo de obsidiana negra muy grande, pero no le hizo daño porque abrió mucho las piernas y de allá de la ciudad de perlas y obsidiana tiraron el cuchillo y cayo en un lugar conocido como siete cuevas y de el salieron ciento cuarenta y cuatro mil dioses y diosas. Esas cuevas son las que permanecen mas arriba del mirador del cerro del vigía..., le explico ante sus dudas, que aunque fueran muchos dioses, ellos no necesitaban sitio para estar, aunque vivieran en el décimo cielo, podían andar de allá para acá, que eran como el aire que iban y venían, que no tenían donde sentarse ni nalgas para hacerlo... le contaron también; que antes de llegar a la primera cueva, hay una inmensa roca que tiene unas nalgas muy grandes dibujadas por si pasaba Tiuspica y quería sentarse, pues el ya sabia que donde hubiera unas nalgas dibujadas era señal para que el pusiera las suyas, porque era el jefe de todos los dioses y era el mas poderoso de todos, y muchas veces bajaba a la tierra con figura de hombre, y como todos los hombres, pues se cansaba y a veces se sentaba sobre sus propias nalgas, y se contaba acerca de el: que había nacido de una mujer por obra divina, sin que ningún hombre interfiriera. La curiosidad de Tonalli la conducía a saber cada vez mas, por eso se enteró que había una mujer que se llamaba regazo de víbora, y como era muy religiosa, se pasaba días y noches haciendo penitencia barriendo el barrio del coacoyotl, y un día que estaba barriendo, cayo a sus pies una perla dorada, ella la junto y se la metió en el seno junto a la barriga, y cuando acabo de barrer la quiso tomar y no la halló, entonces se dio cuenta de que estaba embarazada. Así creció la niña bajo el cuidado de aquella sabia mujer y Xahualt se dedicaba tranquilamente a gobernar a su modo, que aunque extraño, no dejaba de agradar a sus súbditos. Un día fue la parte norte de su palacio, que además tenia vista al río para visitar a su hija, ella corrió a abrazarlo temerosa, pues le habían contado sus nanas que ese año se acabaría el mundo, y el le explico que cada 52 años volvían a comenzar la cuenta de los años lunares con los mismos nombres, porque solo tenían 52 nombres, pero que los años no se terminaban nunca, y eso de que se terminaba el mundo era una leyenda que el había estado escuchando desde que era niño, y que en una celebración como la que tendrían esa noche, los sacerdotes apagarían todos los fuegos para encenderlos con solo uno, que ardería de nuevo, allá junto al juego de pelota, mas allá del aviario que fundara xolotl. Tonalli cumplió diez y siete años, los sueños que se apoderaban de ella eran muy extraños, con frecuencia se veía en los brazos de uno al que ella creía un dios, que había llegado en una canoa tan grande como una pirámide, lo describía como un hombre hermoso con los ojos color del cielo del mediodía y una barba como de oro, vestido con todo el cuerpo cubierto, e insistía en que se trataba de colibrí el hijo de un antiguo Dios emplumado, e inevitablemente se había enamorado de el... Era otra vez el aniversario de la fundación de Chiametlán, la celebración estaba en su apogeo, los matachines hacían de las suyas, los sacerdotes elevaban sus rezos al cielo, y los visitantes eran atendidos por los lugareños, sirviéndoles tamales de camarón y atole de masa, muchos vestían llamativos penachos y lustrosos guaraches, los que menos; adornaban sus faldas con carrizos y espinas, emulando a los matachines matatecos, las sonajas sonaban y los tambores palpitaban... de pronto un mensajero llego con la frente perlada de sudor y falto de aire, entre sus manos traía retratos de un hombre blanco que habían visto rondar por los manglares donde en años anteriores -se sabia-, había pernoctado “nube gris”, el mensajero llego a los pies de Xahualt y la concurrencia guardo silencio, a su lado Tonalli sintió desbocársele el corazón cuando vio el retrato, se dio cuenta de que era el hombre de sus sueños, cuando el gran Señor vio el retrato y escucho la narración de los hechos de boca del emisario de la costa, se puso de pie y como era costumbre hablo a sus súbditos y a sus invitados: “Un ciclo termina, y con el muere una etapa importante para nuestra raza, he de morir también yo, -un murmullo recorrió los callejones e inundo los recovecos Chiametlecos-, y en este ciclo que comienza, nuevos dioses gobernaran mi tierra, la tierra de Xolotl y el chivicoyo, la tierra de las chias y el vigía, las tierras del camarón y el tejuino, porque llegaron del mar, como lo profetizó mi adorada hija Tonalli, en enormes canoas y con grandes armas, nuevos gobernantes que según me informa este enviado del pueblo de Majahual, han de inculcar a ustedes nuevas costumbres, y no he de hacer nada por impedírselos, pues nada puedo hacer ante su poder,.. y ellos gobernaran, y cambiaran sus creencias y les mostraran a sus nuevos dioses...” La multitud se dispersó y corrió esconderse mas allá de los confines del señorío, se acabo la celebración y Xahualt se retiro a sus habitaciones para morir en paz.... Entonces Tonalli resignada se retiro a sus habitaciones para esperar le llegada de su dueño, aquel hombre que había visto en sus sueños y al cual le había entregado el corazón aun sin conocerlo, argumentando para si que era su dueño y que era descendiente de un antiguo Dios que se había ido prometiendo volver del lugar donde se mete el sol, pues vendría de derrotar a otro Dios enemigo, y que habría de venir del mar a por ella, y ella habría de esperarle, y así fue; en la séptima luna, después de esos acontecimientos, mientras agonizaba su padre sin haber dejado un sucesor en -virtud de que nada serviría-, (pues de cualquier modo, quien le sucediera seria derrocado por el enemigo que llego del mar),.. encerrada como estaba y a punto de la locura, sus ojos de repente esa fría mañana se detuvieron en un punto fijo de la habitación, en dirección a la puerta, vio con ojos desorbitados la llegada del hombre que tanto había soñado; el hombre blanco entro a la habitación y con el, una decena mas, armados con espadas y escopetas y cubiertos de acero, el hombre se arrojo a los pies de Tonalli gritando: “Amada mía, la mujer de mis sueños”, en ese instante, Tonalli supo que el también la había soñado, el hombre se acerco a ella y acaricio su rostro para después fundirse en un abrazo intenso y calido como las playas del río Chiametlán.... Dice la leyenda que el hombre aquel era un hombre de paz y había venido a estas tierras en persecución de su sueño, eso fue algo con lo que coincidió con el gran Xahualt por eso quizás Tonalli se identifico con el, por eso, el se refugio junto a Tonalli en la cueva de la campana , mientras que allá en el vasto territorio totorame sus consanguíneos se dedicaron a destruir pirámides y templos, y mientras esos días pasaban, y ellos hacían el amor, afuera se hacia la guerra, todo era odio y destrucción, los totorames se escandalizaban por las absurdas ideas de los blancos que llegaron del mar, y salían de sus escondites solo para ser ultrajados, pues los que llegaron del mar les obligaban a adorar a un hombre crucificado en un enorme trozo de madera en vez de adorar a un ave de inmensas alas, y si no lo hacían los decapitaban, pues aseguraban que aquel era hijo de Dios y se lo comían en algo que ellos llamaban hostia, y se atrevían a criticar a los acaxees porque se comían a sus prisioneros mas fuertes para tener su fuerza, y pregonaban “no matar” mientras que asesinaban a miles de los habitantes de estas tierras, desde Ixtlan, Mazatlán, Culiacán y quien sabe hasta donde mas, pregonaban “ama a tu prójimo” y destruían sus pertenencias y quemaban sus chozas, “pregonaban “no desees a la mujer de tu prójimo” y violaban a las mujeres y a los hombres... Dicen que un tal Nuño de Guzmán, fue quien encabezo la barbarie, que mando a reclutar indígenas de toda la región para someterlos y herrarlos como a las bestias y luego, en calidad de esclavos, usarlos para la lucha contra los pueblos de mas al norte dejando el territorio totorame casi vacío, pues de casi trescientas mil personas que lo habitaban quedaron unas mil quinientas y hasta la fecha, en la extensión de tierra que ocupara la gran Chiametlan ahora habitan solo los viejos, y su población decrece conforme pasan los años. Después llego Hernán Cortés que fue recibido en la que fuera la enorme mansión de Xahualt, ahí, fue atendido por Nuño de guzmán, los esclavos nativos le sirvieron nixcoco y piznate, luego le dieron jocuizte, comieron un delicioso pozolli y de postre; guámaras con miel de abeja, el conquistador disfrutó el banquete en el que además sirvieron sangre de lobo guisada con una fruta que le gusto mucho y que en Chiametlán era conocida como xitli tomatl, (solo que don Hernán no sabia pronunciarlo y decía jitimate) después de llegar a un arreglo con el espléndido Nuño, Cortéz baja a la primera cueva en aquella donde estaba la piedra con unas enormes nalgas pintadas y sobre la cual, descansaban los dioses Totorames cuando bajaban a la tierra con figura de hombre, allí se sentó el también, y la vista de la península que sus ojos admiraron, lo embrujo y lo motivo a conquistarla, así fue como llego a ella y al mar que cruzo para lograrlo le dio su nombre... Después de la llegada de los españoles y el casi total abandono de estas tierras los españoles que luego las poblaron, entre ellos un tal Gonzalo López, se dedicaron a la ganadería, además de el comercio de la sal, surtiendo de la misma a los reales de la nueva Vizcaya y la nueva Galicia Todavía cien años después de la conquista, los acaxees y xiximes seguían luchando por recuperar aquel tan amado y respetado territorio, de sus amigos Chiametlecos, sin embargo solo consiguieron que los hombres del mar acabaran con poblaciones enteras como Copala que luego se convirtió en un refugio de bandoleros. Sin embargo, algo esta pasando con los descendientes de Tonalli y aquel hombre blanco, pues tal vez es mas fuerte el “jalón” de la tierra, porque nos esta llamando -y el llamado de la sangre es fuerte-, con todas sus mezclas y penas, la casta totorame lucha por sobrevivir, pues se habrán acabado los chivicoyos (actualmente se sabe de la existencia de ejemplares de estas “gallinas” en los bosques canadienses y hay quien afirma que se pueden encontrar en las costas centroamericanas de países como Costa Rica) y puede que los descendientes de Tonalli no conozcan las semillas de las chias y en vez de chia en su cabeza actualmente usen sombrero o rebozos, y tal vez habrán arrancado sus ramas y cortado sus frutos, pero olvidaron sacar sus raíces y mientras sus ombligos permanezcan en esta tierra santa, habrá esperanzas, porque aquellas raíces viven y pugnan por salir, y un día emergerán a esta ciudad que nuestros hijos verán renacer con un resplandor distinto y se levantara sobre sus cenizas como un ave fantástica, y la descendencia de Tonalli y aquel hombre blanco al que amo, la poblará por siempre y conservara su nombre por siempre y tendrá sus cimientos sobre los miles de piezas arqueológicas que aun permanecen dormidas bajo el manto terrestre y las decenas de pirámides que forjaron la industria y el porvenir del pueblo totorame que se niega a morir... y Chiametlan no morirá del todo, nunca jamás.
F I N
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